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OPINIÓN

La necesidad de una crítica televisiva potente

Juan M. Fdez
@juanmafdez
22.03.2015 | 05:00

Desde hace ya algunos meses, una de las demandas de los periodistas especializados en televisión ha sido la de poder ver las nuevas ficciones de las cadenas antes de su estreno en televisión. Una demanda lógica en la línea de lo que sucede en otros países o en el cine. No parece nada descabellado.

Y en gran parte esta demanda ha sido escuchada tanto por las cadenas de televisión como por las productoras. Y así, cuando antes había que esperar a su emisión en directo, ahora la prensa ha podido ver ficciones como Bajo sospecha, El ministerio del tiempo o Los nuestros antes de su estreno y así elaborar una crítica sobre ellas.

Esto ha hecho que, por ejemplo, ficciones como El tiempo entre costuras, Los nuestros o El ministerio del tiempo hayan aprovechado las críticas de la prensa para elaborar promociones en las que se destacaban sus aspectos más positivos.

Sin embargo, todavía existen ciertas ficciones que no son mostradas a la prensa ni siquiera con un embargo, como así va a suceder con Aquí Paz y después Gloria, o así pasó con Alatriste, Algo que celebrar, Bienvenidos al Lolita o Dreamland. Curiosamente todas estas últimas han sido fracasos de audiencia.

Nadie pretende entrar a cuestionar las estrategias de comunicación de una televisión. Sin embargo, éstas deben de entender la necesidad de una crítica televisiva potente ya que esto demuestra la importancia y salud del sector.

Una industria sana es capaz de reírse de sí misma”, resumía sus principios hace ahora un año el cine español durante la primera edición de los Premios Feroz. Y así debe ser con nuestra televisión. Todos remamos en la misma dirección. Los unos necesitan a los otros tanto como los otros necesitan a los unos.

Lógicamente, los medios especializados en televisión también deben valorar los esfuerzos de los departamentos de comunicación en este sentido. Resulta inadmisible que sólo acudan dos o tres periodistas a pases de prensa de una ficción o un programa.

Tampoco ayuda a que algunos pretendan hacer pasar una recopilación de tuits como una crítica televisiva. Esto no hace sino que ir en contra de esa profesionalización del periodismo televisivo que se lleva buscando desde hace años.

A menudo nos quejamos de que a la televisión se la trata como la hermana pequeña del cine. Fijémonos un poco en él. ¿Se imaginan un viernes sin críticas de películas en los periódicos? Luchemos por una crítica televisiva fuerte. Todos ganamos. Cadenas, medios y, por supuesto, el lector.

Las cadenas deben enseñar sus nuevas producciones para que la crítica haga bien su trabajo.