Blog del suscriptor

Carta abierta a Inés Arrimadas

Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos.

Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos. Cs

  1. Blog del suscriptor
  2. Opinión

Estimada Inés,

Te escribo esta carta a 12 de febrero de 2021, dos días antes de las elecciones catalanas, y te la escribo con una gran desilusión, pero también con una gran esperanza.

No necesito esperar dos días para saber que el resultado será malo y que aquella imagen épica y victoriosa en la que conseguiste ganarle las elecciones al separatismo ya es un fantasma del pasado. No quiero ni voy a culparte a ti de todo, la verdad, porque gran parte de los problemas que tiene Ciudadanos llevan tiempo ahí. Sin embargo, es en los momentos de crisis cuando debemos hacer un especial esfuerzo por innovar y, sobre todo, por ser críticos.

Veo con tristeza cómo existe una profunda desconexión entre Ciudadanos y la sociedad civil, y creo firmemente que ésa es la razón del desplome de este proyecto. Errasteis cuando decidisteis, en nombre del tacticismo, que era más importante controlar al afiliado que dejar que se expresara libremente, y eso ha favorecido el hermetismo de la organización en perjuicio de la democracia, que es el valor que debería presidir cualquier proyecto liberal. Los valores hay que empezar a defenderlos en nuestra propia casa, y lamentándolo mucho creo que Ciudadanos no ha hecho un buen trabajo en ese sentido.

La democracia no es simplemente útil porque apele al pueblo, sería un tremendo error afirmar que todas las decisiones tomadas por el “demos” deban ser las correctas. La democracia es útil porque permite que cualquiera se atreva a corregir a sus “superiores”, que lejos de ser superiores deberían ser sus iguales, cosa que no parece ocurrir dentro de nuestro proyecto. La “isegoría”, o igualdad de voz, es algo que brilla por su ausencia en Ciudadanos, bien porque percibís, erróneamente, las críticas como una amenaza o porque habéis encontrado confort en el corporativismo.

Si piensas que la democracia interna es sinónimo de hacer primarias de jueves a jueves, estás muy equivocada. La democracia es participación, es libertad de opinión, es apertura y desde luego que no es hermetismo. Democracia es que, si nadie está haciendo nada, cualquier ciudadano pueda ir a la sede a hacerse cargo, a sacar adelante iniciativas y a levantar este proyecto sin que nadie le afee el gesto.

Democracia no es pedir permiso a Madrid cada vez que los miembros de cualquier agrupación de España quieran reunirse, elaborar material audiovisual o abrir un grupo de WhatsApp. Democracia es dar la bienvenida a la iniciativa, a la organización y a las nuevas ideas. En ese sentido, a Ciudadanos aún le falta para llegar a ser un partido verdaderamente democrático.

No tienes ni idea del talento extraordinario que hay en las bases de Ciudadanos. Si lo supieras, sabrías que hay capacidad más que de sobra para levantar el proyecto liberal y echarlo a andar con más fuerza si cabe que la que teníamos hace seis años. El problema es que ese talento, Inés, está cada día más desilusionado y se siente ignorado cuando debería ser más atendido que nunca.

Libera el potencial de las bases, no tengas miedo, tienes un tesoro de valor incalculable en el desván cogiendo polvo que podría ser la salvación de este proyecto que te ha tocado liderar. Es ese talento el que te ha puesto donde estás y, si no lo salvas, poco futuro le espera a Ciudadanos.

Tienes la inmensa oportunidad de darle un vuelco a la política española, de predicar con el ejemplo y de construir un partido abierto, que sea pionero en el empoderamiento de la sociedad civil frente a la oligarquía de las cúpulas de los partidos políticos. Tú eliges: un partido hermético o un partido abierto; si de verdad eres una liberal convencida tienes que tenerlo claro. Allí donde reina la libertad, nadie volverá a reinar sobre nadie. Empieza construyendo el liberalismo democrático desde nuestro propio partido y ya verás cómo pronto dará sus frutos.

Abre Ciudadanos, Inés, te lo pido de igual a igual, porque sé que tus valores demócratas y liberales pesan más que los malos consejos de según quiénes que pretenden gobernar aquello que desconocen y de lo que desconfían.

Con todo mi afecto,

Guillermo Passas Varo.