A vueltas con la Humanización en la Sanidad

Hospital Río Hortega en Valladolid

Al igual que la escultura de sillas gigantes que preside la entrada principal del Hospital Río Hortega en Valladolid, busca hacer una pérgola que acoge el paseo de los familiares que tienen a alguien hospitalizado, un "lugar para salir a llorar o para desahogarse"; al igual, déjenme seguir creyendo en que otra forma es posible entre todas las personas que cuidamos de personas.

Voy por la vida como enfermera intentado no hacer daño a nadie.

Pido perdón por no traerlo todo de serie y en lo que me falta -tanto- tener que aprender a humanizar en mis cuidados.

¿Acaso soy peor enfermera porque aprendo a mejorar y garantizar el confort del paciente, tanto en el aspecto físico, como el psicológico, el espiritual y el ambiental?

Yo si no hago, no digo (...a las que ya las viene de serie pues muy bien por ellas).

¿Acaso por aprender cada día y creer en que mi manera de cuidar esté centrada en las personas y en la que las emociones no estén metidas en un armario, soy peor enfermera?

¿Acaso por intentar ser feliz -a veces lo consigo- y ver como cambian los equipos cuándo se logra, así como haber pasado a la acción con emociones y conductas que he decidido contagiar, soy peor enfermera?

Acaso, déjenme ser así.

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