Opinión

Reparados de la vista

El lazo del triunfo.

El lazo del triunfo.

  1. Opinión
  2. Blog del suscriptor

El verano ha llegado con un poco de retraso, respecto a las temperaturas del año pasado. Las previsiones auguran un incremento progresivo de calor. Ya se han achicharrado la verde hierba transformando el color en triste pajizo casi todo el campo. Excepto aquellos de hoja perenne o que alcanzan su esplendor en septiembre, como los majuelos de vides en tierras de Cigales (Valladolid), por poner un ejemplo; el amarillo es el color de la época estival. Ese tono se utiliza para distinguir personas o cosas, más aún cuando hay falta de luz, la mente obturada por la estupidez e incluso en situaciones de presumible riesgo, como son los semáforos al cambio de secuencia entre verde y rojo.

Presidido el Gobierno de España por un mentiroso reconocido, según se aprecia en sus declaraciones de ahora en comparación con algunas pretéritas, conformado el Consejo de Ministros por opiniones tan dispares como Administraciones Públicas -que bien parecen púbicas- o Exteriores, no se llega a alcanzar las razones de confiar en quienes representan al estado en la Comunidad Autónoma de Cataluña. Efectivamente, los Presidentes de la Generalidad y del Parlamento se han declarado de forma continuada a favor de seguir las leyes declaradas anticonstitucionales que acarrearon el follón del Golpe de Estado en Cataluña. Es más, periódicamente, suponemos que con cargo a los presupuestos generales del estado, giran visita a un prófugo de la justicia en Alemania y a los cobardes colegas resguardados en Bélgica.

Esa gentuza se distingue con un lazo de color amarillo en cabeza de un movimiento ostentado sobre la solapa, pechera, camisetas, fachadas de instituciones públicas o privadas. Dicho anagrama y color ha llegado a ser reproducido en cruces, las cuales fueron plantadas en la arena de sus playas. La estupidez no conoce medios ni fronteras, ya que algunos hicieron flotables en la mar con dichos símbolos bastardos. Joaquin Torra, alias Quim, tildado de “nazi” por miembros del PSOE debido a sus declaraciones contra el resto de españoles -él también lo es-, ha sido recibido en La Moncloa, sede del Presidente del Gobierno de España portando dicho “lacito”.

Los presuntos delincuentes reciben el título de “presos políticos” por sus acólitos de ideología. Lejos de arrepentirse, minimizar los daños causados y rendirse ante la acción de la justicia han llegado a contaminar al cuerpo policial de los Mossos de Escuadra, con el peligro que esto supone. Las discusiones entre compañeros es el pan nuestro de cada día, da igual el ámbito. Sin embargo, cuando esto sucede y las partes tienen a disposición armas, espero equivocarme, podrían llegar un día a tener un disgusto gordo.

Ese apoyo de los presuntos delincuentes en prisión preventiva tiene expresiones de apología de la violencia en los denominados Comités de Defensa de la República, quienes amenazan en concentraciones y utilizando artefactos pirotécnicos a otros grupos de personas contrarios a sus ideas. Hace unos días, en Tarrasa, con presencia de el Cuerpo de los Mossos de Escuadra, lanzaron consignas y detonaron pirotecnia -a pequeña escala- en las inmediaciones de un campus del partido Vox. ¿Detenciones? Se está a la espera. Por si acaso, nos sentamos, ya que puede ser largo el rato.

El flojo gobierno de Mariano Rajoy, por tener mesura a la hora de elegir adjetivo, se enfrentó con tibieza al Golpe de Estado, apoyando Ciudadanos y PSOE la aplicación del artículo 155 de la Constitución española de 1978. Ni resolvió todo el levantamiento ni dio una solución real a los principales elementos delincuenciales. Simplemente fue un paréntesis de 55 días. De tal manera que, parte de las personas buscadas por la justicia, tuvieron ocasión de huir a otros países, incluida alguna cobarde cuya citación a declarar fue la escusa para parapetarse en Suiza, muy acorde con su ideología de extrema izquierda.

¿Qué han hecho al colocar a un presidente de la Generalidad en el poder aun habiendo perdido las elecciones? Retomar el proyecto separatista y secesionista, abrir las embajadas de Cataluña y volver a reivindicar las leyes declaradas inconstitucionales del Golpe de Estado.

¿Y el gobierno de España presidido por el mentiroso -según sus declaraciones contrarias- Sánchez Pérez-Castejón? Un día quiere dialogar, al siguiente un ministro apuesta por apoyar la unidad de España, inmediatamente su homóloga en el consejo de ministros aboga por el derecho de los catalanes. Visto todo este maremágnum en Moncloa, a buen seguro hay más orden en un hormiguero que allí.

Los toros, cuando no ven bien los engaños de los lidiadores, se dice que están “reparados de la vista”, ya sea por miopía, astigmatismo, cataratas... en este hermoso país llamado España, hay muchos políticos cuya vista se nubla gracias a la estupidez de su cerebro, si es que no está ausente, pese a la nitidez del “lacito” amarillo. ¿Puede recibir un Presidente a un tipo que apoya a los presuntos delincuentes?