Opinión

El actor Eduardo Gómez

Eduardo Gómez-

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Actor y cómico, madrileño que vino al mundo en 1951, mente fría, ¿león o huevón? Mariano, padre de Emilio, el portero del edificio y también Maxi, camarero del bar Max & Henri en Mirador de Montepinar, ese es Eduardo Gómez, quien me cuenta que ser actor lo es todo para él: trabajo, profesión y sobretodo vocación. “Fue de casualidad, hace más de 20 años surgió y la profesión me encontró”.

Es divertido y cercano y tiene un peculiar aspecto que le caracteriza, por eso el hombre rana tiene claro que la fama es una derivada de su trabajo y su personalidad: “Cuando ocurre que una serie la ve todo el mundo, de todas las edades, te ven por la calle y quieren fotos, te saludan con el nombre de la serie, o incluso usan las famosas coletillas, es algo agobiante, no puedes pasear, comer… Es heavy de llevar pero hay que llevarlo, en casa no me voy a quedar”. Me cuenta que es algo que va unido al trabajo y no se queja para nada, sólo hay que hacerse a la idea de que es así.

Cuando hablamos de la famosa serie La que se Avecina, a mi me parecía que el personaje es casi él mismo, es él en la vida real, pero me corrige: “Claro que hay cierta similitud entre el personaje y yo, pero en la vida real yo soy mucho peor, si me sacarán en la serie tal como soy yo, no se podría emitir”.

Frente ese aire de seriedad externa cada vez que sale una palabra de su boca te hace reír, el actor me comparte su día a día: "Me acuesto a las 7 de la mañana y me levanto a las 4 de la tarde, hago el vago, no tengo prisa ni para acostarme ni para levantarme excepto cuando trabajo, ahí tengo que cambiar el chip”. Actualmente le ocupan otros proyectos desde que dejó LQSA.

Con 66 años, ¿qué es la vida para Eduardo? "Son experiencias, un aprendizaje continuo, cuando crees que lo sabes todo vas y te mueres, es muy jodido, aún a día de hoy no sé lo que quiero en la vida, sólo sé que eso de la felicidad no existe, eso es mentira, son momentos… Me gusta viajar pero cuando tenía tiempo no tenía dinero, y ahora que lo tengo no hay tiempo”.

Es inevitable no preguntarle a Eduardo como sería el mundo si él lo manejase: "Me haces una preguntas tan alucinantes que no sé que contestarte, pues lo primero que haría sería subirte el sueldo a 6000 euros, ¿te apañas?”. Tengo que confesar que me parece estupendo ese primer cambio para mí, me apaño claro que sí. Dejando carcajadas a un lado y hablando más en serio me cuenta: “Hay muchas cosas que cambiar y tú lo sabes, lo que voy a decir son topicazos, los de siempre, pero es cierto, hay que cambiarlos en algún momento, es mucho trabajo y el mundo necesita soluciones, pero desgraciadamente no depende ni de ti ni de mi”.

Una cosita que me viene a la mente… ¿de qué partido político será Eduardo? "Soy del Atlético de Madrid, verás, yo he votado a unos, a otros, he estado con unos y otros, y la verdad que me han dado decepción tras decepción, son todos iguales, prometen y prometen y no se ha cumplido nada, llega un punto que dices ¿qué cachondeo es este?”.

Oyente de la música House, se sorprende el mismo de que haya descubierto lo que le puede llegar a gustar este estilo de música: "Aunque me gusta la música en general, es el lenguaje del mundo, pero el House me encanta; mis películas favoritas son todas en las que salgo yo”.

Para acabar la charla, hablamos un poco sobre sus creencias y sus personas especiales: "Soy religioso, me apoyo mucho en mi padre que falleció, mi familia, y mi madre que se fue hace dos meses, son mis ángeles, y lo creo de verdad". Parece que ahora hay miedo o vergüenza a decir si se es religioso, hay que ser sincero y coherente con lo que uno cree.

Como vemos en la televisión Eduardo es una persona simpática, sincera y auténtica, esperamos volver a verte muy pronto en la pequeña y gran pantalla regalando carcajadas y entretenimiento que tanta falta nos hace para evadirnos de los problemas diarios, esa es la verdadera vocación de Eduardo, regalar esos momentos de los que antes hablaba.