Opinión

Orgullo de Policía

Dos jóvenes se besan en la manifestación del Madrid World Pride 2017.

Dos jóvenes se besan en la manifestación del Madrid World Pride 2017.

Todo pasa y todo queda… cantaba el poeta andaluz e irremediablemente siempre ha sido así. Pasó el World Pride 2017 y Madrid demostró ser una vez más una excusa para contar historias, como diría el magnífico Umbral.

En esta ocasión la historia es tan antigua como la de la propia humanidad, la historia de las desigualdades repetidas y alentadas hasta que en 1969 en el bar Stonewall Inn en Greenwich Village (Nueva York) la comunidad LGTBI comenzó a enfrentarse contra una redada policial arropada por un sistema que les perseguía mientras el gobierno miraba para otro lado.

Ha sido la del 2017 y en Madrid la convocatoria más multitudinaria y más segura de las celebradas, por lo que en esta ocasión y por el contrario que en 1969 han sido las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado quienes han garantizado su normal desarrollo, por tanto nuestra admiración y agradecimiento debieran de ir por delante por su esfuerzo y dedicación al presentar a nivel mundial una capital segura y tolerante.

Hablando de tolerancia y Policía es obligatorio mencionar a una asociación nacida en enero de este año en Madrid, como no podía ser de otra manera, formada por policías nacionales, policías locales y guardias civiles, LGTBIpol, que con su desfile reivindicaron que luchan a favor de la diversidad en los referidos cuerpos y en contra de los delitos de odio, resultando ser la antítesis de quienes mediante la represión, y sin imaginárselo, originaron este movimiento.

También ha sido la convocatoria de Madrid la que por primera vez ha unido a todos los representantes de los partidos políticos por los derechos LGTBI en todo el mundo. Incluso el PP ha participado en el desfile por primera vez y fue con una conga, baile colectivo y de marcha con el que se firmó la unión por la diversidad.

Ahora que lo focos se han apagado y la fiesta ha terminado cabe recordar al poeta andaluz con la esperanza de que todo queda, además de necesario sería de justicia que se aprobase una ley estatal en contra de la discriminación y en favor de la igualdad LGTBI, la cual se encuentra registrada en el Congreso por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais y Transexuales, la cual fue apoyada por todos los partidos menos por el PP. Así que a partir de ahora menos samba y más trabajar, los menores transexuales lo agradecerán porque a fecha de hoy todavía, entre otras discriminaciones, no pueden cambiar su mención registral de sexo hasta la mayoría de edad, situación injusta a todas luces.