La alcaldesa, Natalia Chueca, durante una visita a las obras del Río Huerva. Ayuntamiento de Zaragoza
El renacer del Río Huerva: el Ayuntamiento de Zaragoza convierte una cicatriz urbana en un gran corredor verde
Zaragoza convierte al Huerva el símbolo de una ciudad que piensa en 2045, renaturalizando su cauce y recuperando un tesoro natural que durante décadas permaneció oculto y degradado.
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El río Huerva, nacido a los pies de la Sierra de Cucalón, en la provincia de Teruel, ha sido durante siglos el alma secreta de Zaragoza. A lo largo de sus 128 kilómetros hasta que cruza con el Ebro en pleno corazón de la capital aragonesa, sus aguas han visto pasar romanos, visigodos y musulmanes. Además, históricamente ha sido una fuente de vida para las huertas de la vega zaragozana y un elemento central en del paisaje periurbano.
Sin embargo, este vínculo se rompió con la expansión urbana de la ciudad en el siglo XX. Entre 1925 y 1928, gran parte de su tramo central fue cubierto bajo Gran vía y el Paseo de la Constitución, una decisión que hoy se considera como "error urbanístico".
En aquel momento, dejó de ser un río visible y vivido y pasó a ser un canal subterráneo. De hecho, se consideraba más una cloaca que un recurso natural. Todo esto, dejó una cicatriz urbana en pleno corazón de Zaragoza.
Hoy, la ciudad se propone cerrar esta herida y recuperar el potencial de este río como lugar de convivencia y naturaleza. O lo que es lo mismo, volver a los orígenes para devolverle al Huerva la vida y el esplendor. Este ambicioso proyecto de restitución paisajística que se está llevando a cabo no es solo una obra de ingeniería, sino una declaración de intenciones sobre cómo debe crecer Zaragoza.
La nueva imagen del río
Las actuaciones plantean reconvertir el espacio en un corredor ecológico vibrante y un nuevo espacio para el disfrute de todos los zaragozanos. Para ello, se ha diseñado un conjunto de acciones meticulosamente planificadas.
La recuperación del cauce y las riberas ha supuesto eliminar escolleras, estructuras de hormigón y otros obstáculos que dificultan el paso natural del río. De esta forma, se conseguirá recuperar su cauce natural y se reduzca el riesgo de inundaciones en las zonas por donde pasa.
La nueva vista del Río Huerva a su paso por Zaragoza. Ayuntamiento de Zaragoza
Pero no todo queda ahí, porque la restauración de la vegetación es otro pilar fundamental. Se van a eliminar especies invasoras como el ailanto, que ahoga la flora autóctona y se plantarán miles de árboles y arbustos que sí forman parte del ecosistema de la ribera, como sauces y álamos.
También habrá refugios para fauna silvestre: pasos para mamíferos, cajas nido para aves y hoteles para insectos, que favorecen el regreso de la fauna local.
Este proyecto no se entiende solo en clave ambiental, sino también como una apuesta de modelo de ciudad. De hecho, se trabaja pensando en 2045, no en 2026. Por eso, uno de sus mayores logros políticos del actual equipo de gobierno es, precisamente, esa mirada a medio y largo plazo: una estrategia que se ejecuta por fases y asentando normativas técnicas y financieras que van más allá de una legislatura.
Así, Zaragoza se alinea con las estrategias europeas, como la misicón de 'Ciudades climáticamente neutras' y el Pacto Verde, poniendo en el centro a las futuras generaciones.
Vive el Huerva
Para dar a conocer el cambio del Río Huerva, desde el Ayuntamiento han puesto en marcha la exposición 'Vive el Huerva'. Un proyecto que se puede ver en el Puente de los Cantautores -en el Parque Grande José Antonio Labordeta- y en el que a través de cuatro contenedores, se explica de una forma sencilla y didáctica el proceso de regeneración del río y sus valores educativos, sociales y de integración urbana.
La entrada es libre, para todos los públicos y estará abierta hasta el domingo 22 de marzo. Los horarios son de lunes a miércoles de 17.00 a 20.30; jueves y viernes de 10.30 a 13.00 y de 17.00 a 20.30; sábados de 11.00 a 13.30 y de 17.00 a 20.30; y domingos de 11.00 a 14.00.
Para el Proyecto (REPAPAH) que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del MITECO en la convocatoria de ayudas para el fomento de actuaciones dirigidas a la restauración de ecosistemas fluviales y a la reducción del riesgo de inundación en los entornos urbanos españoles a través de soluciones basadas en la naturaleza correspondientes al año 2021, en el marco del PRTR- Financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.