Imagen de archivo de una mujer en un supermercado.

Imagen de archivo de una mujer en un supermercado. iStock

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Luis Cañada, nutricionista, sobre la trampa de las etiquetas: "La delantera es para vender, en la trasera está la verdad"

El experto advierte de que muchos de los productos considerados por los consumidores por promocionarse como light en realidad no son tan saludables

Más información: El sencillo método de una nutricionista alicantina para comer bien sin esfuerzo

Alicante
Publicada

La preocupación por una alimentación saludable ya está presente en la mayoría de las familias, pero los expertos advierten de que la intención no siempre va ligada al conocimiento necesario para elegir los mejores productos.

La provincia de Alicante es referente por contar con varias iniciativas para ayudar a los consumidores a elegir correctamente y mejorar su alimentación.

Uno de estos avances es el indicador de la start-up 'Oscillum', que cambia de color como un semáforo en función del grado de descomposición de la comida.

Pero, más allá de la innovación en este campo, los nutricionistas recuerdan que la solución está en formar nutricionalmente a los propios consumidores.

Esta falta de formación nutricional se convierte así en un terreno fértil para las marcas, que aplican estrategias de marketing engañosas para impulsar sus ventas, explotando conceptos como "light", "alto en proteínas" o "rico en fibra", sin que ello garantice una mejor calidad del alimento.

"El problema no es solo lo que se compra, sino cómo se decide. Todavía no sabemos interpretar una etiqueta y confiamos a ciegas en el frontal, y lo que consideramos saludable o mejor opción casi nunca se ajusta a la realidad", explica Luis Cañada, responsable de estudios nutricionales de FITstore.es.

El experto señala que "hay que entender que la mayoría de los productos tienen dos caras: la frontal, que está hecha para vender, y la trasera, que es donde realmente está la verdad".

"El problema es que la mayoría decide con lo que ve delante, sin saber interpretar lo que hay detrás. Y ahí es donde estamos perdiendo la partida", afirma Cañada.

Para combatir esta desinformación y ayudar a los consumidores, el equipo de nutricionistas de FITstore enumera cinco consejos clave para no caer en trampas.

"La lista de ingredientes está ordenada de mayor a menor; por lo tanto, lo que va primero es lo que el producto contiene en mayor cantidad. Esa es la verdadera información valiosa", explica Cañada.

Muchos consumidores comparan productos utilizando los valores por 100 g, cuando lo relevante es la cantidad que realmente se consume.

"Es mucho más útil entender qué cantidad vamos a elegir por porción y cómo encaja eso en nuestra alimentación diaria. Comparar solo por 100 g puede inducir a errores y a evitar alimentos por una cifra descontextualizada", añaden.

La moda de lo "high protein" ha hecho que incluso marcas blancas se sumen al carro. "Pero no todo lo que lleva más proteínas es mejor", advierten desde la compañía.

Asimismo, recuerdan que un producto "light" no necesariamente es bajo en calorías. La reducción puede referirse a cualquier componente: sal, grasa o azúcar, no al total energético.

"8 de cada 10 consumidores se dejan llevar por el packaging y las marcas lo saben, por lo que diseñan sus envases para conectar con ese impulso, no con la lógica nutricional", concluyen desde FITstore.