Corell se hizo popular en pandemia explicando en la televisión el funcionamiento de la covid.

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Educación

El inmunólogo Alfredo Corell vuelve a Alicante, la universidad que le acogió tras los ataques por "maricón y socialista"

Corell recuerda como 'balsámico' el refugio de tres meses en la UA ante la 'hostilidad' de Valladolid, donde fue acosado dos veces.

Más información: Alfredo Corell se despide de la Universidad de Valladolid y esta es la reacción de sus alumnos

Alicante
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Este será un viernes emocionante para uno de los divulgadores científicos más reconocidos de España. El catedrático Alfredo Corell, especializado en inmunología, regresa a la ciudad de Alicante con la que mantiene una relación "muy bonita" gracias a la UA. Esta le proporcionó refugio y tranquilidad en un momento de gran adversidad personal y profesional.

Una doble sesión a partir de su último libro, Inmunidad en forma, le permitirá reencontrarse con el público alicantino. Por la mañana en una sesión diseñada para estudiantes y por la tarde en una sesión más generalista en la Sede de la UA de Ramón y Cajal. Su vuelta le trae a la memoria los tres meses que pasó en la ciudad en 2022.

Corell recuerda para EL ESPAÑOL que trabajó durante 24 años en la Universidad de Valladolid. Tras ganar por oposición una plaza de catedrático en la Universidad de Sevilla en junio de 2022, el otro candidato recurrió la decisión. Este recurso obligó a Corell a permanecer en Valladolid durante nueve meses, un periodo que describe como un "infierno".

¿Por qué ese duro calificativo? A pesar del aprecio que le tienen la Universidad y la ciudad de Valladolid, Corell se sintió una persona "maltratada" y "muy vigilada, muy perseguida" en su Facultad de Medicina. Durante esos nueve meses, no se sentía "nada cómodo" en su lugar de trabajo.

La solución apareció inesperadamente durante la escuela de verano que ese año Corell organizó en la Universidad Menéndez Pelayo. Allí invitó a la rectora de Alicante, Amparo Navarro, la esposa de su amigo José Miguel Sempere, catedrático de Inmunología de la UA.

Al saber de su situación Navarro le propuso que acudiera a impartir clases durante unos meses a la UA "y así se relaja", una opción en la que Corell no había reparado. Así, Corell aceptó una estancia de tres meses en la universidad para "quitarme de en medio del mal rollo que había en Valladolid".

El inmunólogo permaneció en Alicante desde finales de septiembre hasta diciembre de 2022. Para él, esta estancia fue "balsámica" y "maravillosa". El entorno le permitió liberarse de la hostilidad de la Facultad de Medicina de la capital castellano leonesa.

"Me dio una paz y una tranquilidad que yo necesitaba en ese momento", recuerda gratamente Corell. De hecho, asegura si no hubiera pasado esos tres meses en Alicante, le "hubiera dado un infarto en Valladolid".

En aquel otoño Corell disfrutó de un campus que le pareció muy bonito, el de Sant Vicent del Raspeig. Y también aprovechó el clima cálido del Mediterráneo, añade, bañándose el Día de Todos los Santos, algo "impensable" para él antes.

El disfrute también lo encontró en la gastronomía. Tanto, que confiesa risueño que "en esos tres meses probé más arroces que en toda mi vida".

El contraste con lo que había pasado en Valladolid era extremo. Dos episodios de acoso le marcaron. El primero se extendió entre finales de 2018 e inicios de 2019, con la aparición de "papelitos" que lo insultaban como "maricón y socialista".

El segundo acoso se produjo en octubre de 2022, justo cuando Corell se encontraba disfrutando de su estancia en Alicante.

El bulo

Corell había vuelto a Valladolid para firmar su divorcio y participar en un acto contra la violencia machista, donde escribió un manifiesto que se leyó en la provincia.

Debido a la difusión del manifiesto, Corell se encontró con un nuevo ataque: la aparición de panfletos en la facultad que anunciaban falsamente que daría una charla sobre los "beneficios para la salud del coito anal".

El inmunólogo se enteró de la colocación de estos carteles cuando regresaba en coche de Valladolid a Alicante. Fue al llegar a la capital mediterránea que se "desmoronó", y desde allí, con la tranquilidad recuperada, llamó a la Policía Nacional para denunciar la situación.

Para "toda su vida"

Luego, a través de su perfil en las redes sociales, compartió la denuncia de este segundo acoso frente a la icónica escultura de Pepe Azorín, la mano de Dibujar el espacio, con el campus alicantino como fondo.

Este incidente inspiró a un amigo suyo en Madrid a iniciar una recogida de firmas, que se ilustró con un dibujo de Corell junto a la mano de Azorín, para pedir a la Universidad de Valladolid que implantara mecanismos de videovigilancia, ya que no existía sistema que pudiera identificar a los acosadores que pegaron esos panfletos con falsedades.

Con estos recuerdos Corell concluye que su conexión con la UA está entrelazada "para lo bueno y para lo no tan bueno", asegurando que recordará a Alicante "toda su vida".