FERIA DE SANTIAGO

Rafael González y Luis David Adame se imponen a una mansada de José Cruz

Cuarta de feria Los tres (completaba el cartel Alejandro Marcos) cortaron una oreja a la sosa y deslucida novillada. El madrileño estuvo firme con el deslucido sexto.

El novillero mexicano Luis David Adame en una imagen de archivo.

El novillero mexicano Luis David Adame en una imagen de archivo. Efe

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Alejandro Marcos recibió al primer novillo con faroles de rodillas, la larga cambiada antes. El utrero primero era alto de cruz, muy despegado. La cara recortadita y una expresión seria. Las banderas levantaron la embestida en un tranquilo y pensado inicio de faena. No terminaba de irse 'Camorrista', sí embestía despacio y con cierta humillación. Cambiante, se abría. La izquierda se descubrió. Algunos naturales buenos, otros más sucios. Un ayudado descongestionó la tanda. La derecha tuvo más continuidad. El novillo se sintió podido y se paró.

El segundo era más toro. Más basto. Sus intenciones más serias. Las verónicas de Luis David Adame, lanzado hacia la alternativa de Nimes después de la impresión de su presentación como novillero en España, en México le esperan veinticinco corridas con dinero, fueron templadas, echado en el lance. Toreó con mucha capacidad de rodillas. Los redondos derecho alargando la embestida se convirtieron en circulares. Una rueda entre las dos rayas. Eso exprimió al novillo, que se paró irremediablemente desde la segunda tanda. Allí quedó, mientras Adame intentaba sacar algo. Se fue detrás de la espada.

Rafael González se estiró a la verónica, que no es poco. Esperó bien la embestida del soso tercero, otro toro en miniatura, que recorrió toda la plaza en busca de los toriles. El último par le cayó aculado en aquellas tablas. El utrero embistió andarín en la muleta. Se centró al menos en los chismes. González lo cuidó con dos tandas de derechazos. Le dio sitio y lo templó por ambas manos, relajado. Al trasteo le faltó algo más. Ese punto de tranquilidad se le vio también a la hora de entrar a matar, dando un segundo crucial cuando el novillo metió la cara.

El aire molestó los doblones de Alejandro Marcos, que intentó poderle al cuarto. Este utrero embestía a arreones, descompuesto, rebrincado y soltando la cara. Era más serio que los tres anteriores. La expresión de hombre se le intuía. Hasta chiqueros se fue. La faena no fue lucida, tocó mucho la muleta y Marcos no pudo redondear la tarde con otro trofeo. Estuvo seguro con la espada, que se enterró entera y trasera.

El quinto confirmó que los bonitos los habían echado por delante. Se despegaba más del suelo, la longitud de pitones abrochaba en la testuz. Adame le hizo un quite por lopecinas, las zapopinas del otro lado. Como en los caballos, el de José Cruz quiso huir. Cualquier ventana era buena. La luz que se filtraba al final de cada muletazo la aprovechaba para irse. Adame tapó la cara, ligaba dos, al tercero se desentendía el utrero. Fue fundamental la limpieza de las series. No se le podía obligar. La cara alta despedía cualquier intención de ayudarlo.

Adame estuvo firme, sereno para amoldarse a las diversas arrancadas. Lo mejor: los primeros derechazos. A los novilleros también hay que verlos con este tipo de novillos. La chispa se quedó a medias también en las manoletinas. Y un espadazo en la suerte de recibir aseguró la oreja.

'Virrey' tuvo todo el cuerpo del resto. Zambombo, acortó mucho en banderillas, sembrando psicosis a su paso. Tomó la muleta agarrado, llegando Rafael González al hocico. Algún desarme. Más deslucido imposible este 'Virrey' que embestía con los pechos. No descolgó tampoco. Perdía las manos. Un tornillazo le encontró la mejilla, rebuscando el novillo en las alturas del pase de pecho. En el suelo no hizo carne. Se orientó y González fue a por la espada. Siempre con el novillero, tirándose al cuerpo cuando lo veía desarmado: con habilidad metió el brazo y soltó entera la espada dentro del funo.

JOSÉ CRUZ/ Alejandro Marcos, Rafael González y Luis David Adame

Plaza de toros de Cuatro Caminos. Miércoles, 27 de julio de 2016. Cuarta de feria. Media entrada. Utreros de José Cruz, 1º se dejó, descastado el 2º, un 3º soso, descompuesto y rajado el 4º, 5º desentendido y 6º orientado y deslucido.

Alejandro Marcos, de rosa y plata. Media estocada muy efectiva (oreja). En el cuarto, espadazo trasero (saludos).

Luis David Adame, de azul cielo y oro. Estocada entera (saludos). En el quinto, medio espadazo desprendido en la suerte de recibir (oreja).

Rafael González, de grana y oro. Buena estocada (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada entera perpendicular. Un descanso. Aviso (saludos).