No hay forma de que una gaviota gigante no te distraiga.

No hay forma de que una gaviota gigante no te distraiga.

La Jungla

Una gaviota se convierte en la protagonista de la predicción del tiempo

En la Jungla. Ni siquiera hablar del tiempo es fácil cuando tienes la una gaviota gigante decide robar cámara detrás de ti.

J.E.

Presentar el tiempo parece fácil. Sales, comentas el calor que hace, señalas un mapita y te vas a disfrutar del sol. Por desgracia, la realidad siempre se empeña en recordarnos que la vida nunca es tan fácil como parece.

La última víctima televisiva ha sido esta presentadora del programa "Desayuno en Vancouver" y todo por culpa de una gaviota con ganas de protagonismo. Una especie de Mocito Feliz con plumas que decidió instalarse justo enfrente de una cámara desde la que se mostraba la ciudad de Vancouver.

La mujer sabe de la presencia del animal, y hace bromas antes de comenzar. "No dejaré que me distraiga, tenemos temas meteorológicos muy importantes de los que hablar: la ola de calor, la advertencia de... vale, me está distrayendo", admite justo en el momento que la gaviota asoma su cabeza.

La presentadora trata de mantener la seriedad todo lo que puede, pero falla estrepitosamente, hasta que finalmente se rinde y pide retirar al animal de la pantalla.

Informar del tiempo no es tan fácil como parece

Todos hablamos del tiempo en el ascensor, no puede ser tan difícil hacer lo mismo en la tele ¿no? Decídselo a este reportero irlandés que casi fue arrastrado por el viento:

Este otro presentador tuvo que hacer frente a un ordenador enloquecido que mostraba temperaturas de hasta 1626 grados centígrados en el mapa. Fue ágil y se lo tomó con humor, "no estoy autorizado para evacuar, pero estas temperaturas parecen bastante altas". "Chandler con 17º parece un lugar seguro, pero estáis rodeados de bastante calor. No soy vuestro padre, pero yo me iría". "Creo que el acero hierve a esta temperatura, así que ya no debe quedar nada en Cave Creek. No os molestéis ni en saquear tiendas ahí, no vale la pena".

O esta otra, que descubre en directo que sus compañeros de vestuario han cometido un pequeño error: