La bebé, satisfecha, se duerme en brazos de Mónica.

La bebé, satisfecha, se duerme en brazos de Mónica. @JefPolicia Twitter

La Jungla Lactancia

Mónica, la agente de policía argentina que amamantó a una bebé rechazada por su madre

En la Jungla. "Llevaba seis horas sin comer. Como soy madre de un bebé de 11 meses entiendo la situación, la cual me conmovió y estremeció" - escribió en su informe policial.

E. E.

La Jefatura de Policía de la provincia de Chubut, en el sur de Argentina, ha compartido la conmovedora solución que una agente del cuerpo encontró a un drama familiar en la ciudad de Esquel. A la comisaría había acudido un hombre con una bebé de tres meses llorosa en brazos. Era cerca de la medianoche del sábado y el hombre, padre de la criatura, denunciaba que había intentado entregársela a la madre pero ella no la aceptaba pese a tratarse del "horario acordado".

Mónica Quijón no se encontraba de servicio, pero escuchó el llanto de la bebé y fue a preguntar que sucedía. El padre venía acompañado por su hermana, y le explicaron que la niña llevaba horas sin tomar el pecho. La agente, que es madre de un pequeño de once meses, se ofreció entonces como nodriza.  "¿Vos le darías la teta?" - relata que le contestaron, asombrados, en El Patagónico. Pero después accedieron a entregársela.

"Desde hacía más de seis horas la beba no era alimentada naturalmente" - explicó posteriormente Quijón en su informe, que publica Clarín.  "Al escuchar que la niña lloraba cada vez más, entendí que la beba tenía hambre y su padre no podía calmarla. Como soy madre de un bebe de 11 meses, entiendo la situación, la cual me conmovió y estremeció. Al ser mi bebe lactante es que me ofrezco rápidamente a darle el pecho a la bebé".

La bebé se amamantó "durante dos horas, de ambos pechos", y, una vez saciada, se quedó dormida en brazos de la agente. Sus compañeros tomaron fotografías del tierno gesto que posteriormente la Jefatura ha divulgado.

 

"Es un honor y un orgullo ser policía" -explicaba Mónica a la prensa. "Nosotros estamos preparados para un montón de cuestiones, de peligros, de riesgo, pero como yo dije en mi informe, también podemos aportar con un pequeño granito de arena desde la parte humana, sacándonos el uniforme o las leyes de encima. Usar un poco la humanidad".

"Acá no se trata de mostrar el pecho o de cualquier otra cuestión que se llegue a tomar a mal, sino que es netamente darle de comer, alimentar a un pequeño. Lo volvería a hacer, uniformada, trabajando en la calle, o de civil" - zanjaba la agente atajando las críticas. Horas después, el Jefe de Policía de Chubut, Luis Avilés, la llamaba personalmente. "La felicité y se largó a llorar de emoción" - revelaba el oficial.