¿Vemos ahora el color correcto?

La ilusión óptica del vestido ha vuelto: ¿de qué color son realmente estas chanclas?

En la jungla. "¿Dorado y blanco" o "azul y negro"? El fenómeno que dividió a la humanidad ha regresado. ¿Acertaremos esta vez?

Las chanclas y el vestido que cada uno ve de un color distinto.

Las chanclas y el vestido que cada uno ve de un color distinto.

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Puede que usted también recuerde el momento en el que el todo cambió. Ocurrió a comienzos del año pasado. Quizás un compañero de trabajo, o un familiar, comentó en voz alta que acababa de recibir la foto de una prenda anodina que estaba dando que hablar, pero no entendía qué tenía de especial. Usted, quizás, se asomó a su pantalla. "Es verdad, es un vestido dorado y blanco de lo más corriente". Entonces su interlocutor se giró con una mirada que usted nunca olvidará jamás: "¿Me estás tomando el pelo? ¡Es azul y negro!"

Esa misma escena estaba ocurriendo en aquél momento por todo el mundo, una ilusión óptica que hizo enloquecer a la Red en cuestión de días. Todo se había originado en un post de Tumblr de una joven escocesa llamada Caitlin McNeill: la foto correspondía al vestido que había elegido la madre de una amiga para asistir a una boda, pero cuando la recibió, ni ella ni sus amigas se ponían de acuerdo en el color real de la prenda. Al colgarlo online para recabar opiniones, descubrieron que la discordia era global. Y de ahí al fenómeno viral.

La historia se repite, esta vez con origen en Brasil, por la foto de unas chanclas de la marca Havaianas. El patrón de la ilusión es el mismo: probablemente las vea del mismo color del que vio al famoso vestido.

Si las chanclas que usted contempla son doradas y blancas... lo sentimos, ha vuelto a ser víctima de la ilusión óptica. Estas zapatillas playeras son azules y negras, igual que lo era el vestido, como ha confirmado la marca a Buzzfeed.  

Pero, ¿por qué ocurre esto? Hace más de un año Yahoo Newsrecopiló las teorías que circulaban entre oftalmólogos, neurólogos y diseñadores gráficos. Julia Haller, del Hospital Óptico Wills, señalaba que la mínima diferencia en la cantidad de conos que cada individuo tiene en la retina, las células que nos permiten interpretar los colores, lleva a algunos de nosotros por casualidad a compensar la iluminación de la foto y a "clarearla" en nuestro cerebro.

Por su parte Stephen McLeod, otro oftalmólogo, se inclinaba por un fenómeno de daltonismo, aunque la explicación también tenía que ver con la cantidad de conos en la retina. "Me apuesto a que la mayoría de hombres que ven el negro son hombres. Es consistente con la deficiencia en conos" que provocaría una menor percepción de los tonos rojo y verde que provocan el efecto dorado.

En Verne, el catedrático de Ergonomía de la Universidad Complutense Julio Lillo Jover afirmaba que el estímulo visual que recibe nuestro cerebro por la particular iluminación y enfoque sin referencias espaciales de la foto podía equivaler tanto a un vestido azul bajo luz blanca (la situación real) como a uno blanco bajo luz azul (la ilusión). Nuestro cerebro escogió entonces una interpretación, y se ha vuelto a repetir en el caso de las chanclas. "Una vez lo ves de un color, el cerebro tiene tendencia a seguir viéndolo de la misma forma", concluía Jover.