Payasos diabólicos

¿Problemas con los payasos diabólicos? "Al terminar de podar, vas a querer quemar la careta"

En la jungla. El humorista manchego Agustín Durán encuentra la solución para acabar con la plaga mundial de payasos asesinos y darles una lección: mandarlos a trabajar al campo.

Hay un lugar dónde puede que el susto se lo lleven ellos: los campos de Castilla la Mancha.

Hay un lugar dónde puede que el susto se lo lleven ellos: los campos de Castilla la Mancha. Facebook

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Hace semanas que venimos escuchando hablar sobre la plaga de payasos asesinos que acecha a medio mundo. Cientos de personas se han unido a esta desagradable moda de disfrazarse de alguno de los más terroríficos clowns de la historia y aprovechar su tiempo libre con alevosía y nocturnidad para asustar a diestro y siniestro. Pero hay un lugar dónde no les resultará tan sencillo aterrorizar a los 'payasofóbicos': los campos de Castilla la Mancha.

‘Al campo a trabajar les mandaba yo a todos’ es una de las frases más escuchadas en voz de quienes bien conocen lo duro que es el cuidado de tierras y cultivos. Amén de esta mítica sentencia, el cómico ha buscado una alternativa/castigo para estos supuestos malhechores o simples bromistas.

Se ha puesto de moda el tema de los payasos asesinos... Cuatro zanguangos con careta que van por ahí dando sustos

“Ojo con asustar a la gente que puede ser que te vayas caliente”, advierte a uno de estos payasos el humorista manchego Agustín Durán en su última parodia que ha superado el millón y medio de reproducciones en apenas cuatro días. La alternativa de Durán para acabar con la terrorífica plaga –si es que esta llega a tierras castellano manchegas– es bien sencilla y efectiva: mandarles a trabajar al campo. “¿Te gustan las motosierras? ¡Pues las vas a aborrecer! Al terminar de podar, vas a querer quemar la careta”.

En el vídeo podemos ver a Durán ataviado con su castiza boina y camiseta negra –look habitual al que tiene acostumbrados a sus más de 100.000 seguidores en su página de Facebook– junto a un individuo disfrazado de payaso diabólico que cuenta acaba de encontrarse en medio del campo. “Se ha puesto de moda el tema de los payasos asesinos... Cuatro zanguangos con careta que van por ahí dando sustos”, explica el cómico que no duda en darle una tarea mucho más productiva que esconderse entre los matojos esperando a que pase una nueva víctima que huya ante su terrorífico aspecto: podar los olivos “asalvajados” y “llenos de broza” que tiene delante.

“Yo no sé lo que tiene la vara que es echarle mano y no veas como acelera el ritmo el pájaro”, bromea a cámara mientras finge azuzar con el clásico palo de madera manchego al siniestro desconocido.

¿Te gustan las motosierras? ¡Pues las vas a aborrecer! Al terminar de podar, vas a querer quemar la careta

El cómico de 33 años lleva cerca de cuatro años haciendo monólogos y sabe aprovechar, dando un inesperado giro de guión, las modas del momento. Así hizo hace unos días con el viral reto de la botella que está causando furor entre los adolescentes de medio mundo. El objetivo no es otro que lanzar una botella de agua al aire y conseguir que caiga de pie sobre el suelo, pero Durán les sugiere que prueben con algo un poco más pesado.

Entre sus hitos se encuentra la parodia sobre la cocina moderna. También con más de un millón y medio de reproducciones –de hecho, casi alcanza los dos–, Durán critica, entre otras cosas, los largos y enrevesados nombres que ponen a los escasos platos –“Quita palabras y pon tajá”– recomendando a los espectadores que en circunstancias similares sigan su dicho: “Si la carne no hace sombra en el plato, te lo va a pagar el Tato”.