Debate de Investidura

MacGyver ficha por Ciudadanos y Herrera monta el pollo: las anécdotas de la investidura

En la jungla. Pablo Iglesias redecorando su bancada o las alusiones a la mítica película de Bill Murray han coloreado la sesión.

Un montaje de Podemos Madrid con MacGyver-Rivera y el selfie con gallo de Herrera

Un montaje de Podemos Madrid con MacGyver-Rivera y el selfie con gallo de Herrera

  1. Debate de Investidura
  2. Mariano Rajoy Brey
  3. Albert Rivera
  4. Pablo Iglesias

Mantener el interés de una ciudadanía hastiada para un segundo debate de investidura que, para colmo, está destinado a fracasar tal y cómo hizo el primero se presenta como un reto para los políticos y los medios. Así, no es de extrañar que hayan buscado maneras de salpimentar la sesión para quienes la siguen en las redes sociales.

Rivera, "el chicle de MacGyver"

"Señor Rivera, iba a decirle que es usted la marioneta gatopardiana de las élites, pero creo que me entenderá mejor si le digo que es usted el chicle de MacGyver del régimen, vale a usted para todo". De esta manera llena de retranca se dirigía el líder de Podemos al de Ciudadanos.

Por "marioneta gatopardiana" Pablo Iglesias se refiere a la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo, en la que se pronuncia la frase Cambiarlo todo para que nada cambie, tan del gusto de la retórica parlamentaria. Por el 'chicle de MacGyver', sin embargo, va dedicado al personaje de la teleserie ochentera que tenía la capacidad de fabricar o reparar prácticamente cualquier artefacto con lo que tuviera a mano.

En la época de las dos cadenas la serie era enormemente popular y nada gustaba más a la audiencia que verle escapar de las encerronas (en lugares, paradójicamente, bien surtidos de material) de sus enemigos. La "bomba de chicle" llegó a convertirse en una expresión popular, aunque en realidad MacGyver nunca fabricó un explosivo con esa golosina: lo hizo con una píldora.

La ocurrencia no es nueva, como recordaban algunos. Ya la había pronunciado Irene Montero con anterioridad. Y hablando de Iglesias y Montero...

El juego de sillas de Podemos

Ambos dirigentes fueron captados por una cámara antes del arranque de la sesión mientras metían una silla en la bancada que les corresponde. El propio Iglesias la retuiteaba haciendo un chiste sobre los 'sillones' que los políticos se acusan mutuamente de codiciar, y la imagen inspiró un reguero de montajes. 

El objetivo era acomodar al senador morado Ramón Espinar que se ha "colado" en la sesión de investidura. Otras tres senadoras de Podemos protagonizaban antes del inicio una llamativa instantánea.

Carlos Herrera y el gallo Filippo

El periodista de la COPE anunciaba ayer que la redacción había tomado la decisión de indultar al "gallo de compañía" del programa Polígonos, rompiendo con la tradición terminar con él "en la cazuela". Esta mañana amenazaba a través de Twitter con la intención del ave de acompañarle al Congreso. Y ahí estuvo, en directo en las retransmisiones y con selfie incluido.

El día de la marmota

El verdadero título de la película es Atrapado en el tiempo, pero todo el mundo la recuerda por la pintoresca festividad que el personaje Bill Murray es obligado a revivir una y otra vez. El encargado de sacar a colación 'el día de la marmota' desde el atril ha sido en esta ocasión Xavier Domènech para calificar la situación política.

Rivera y el juego de unir los puntos

"De los cuadernos de verano me gustaban más los ejercicios de unir los puntos que a los de buscar las diferencias" - aseguraba en un entrañable retorno a la infancia el líder de Ciudadanos en referencia a los "100 puntos" en los que coincide el acuerdo firmado con el PP con el pacto de El Abrazo al que llegó con el PSOE. La metáfora ha disparado la imaginación de los tuiteros.

Rajoy hace un amigo

Una imagen en la que el presidente del Gobierno en funciones y un ujier del Congreso parecen estar compartiendo una mirada significativa ha dado pie a imaginar cómo habría sido la conversación.

El cerco de la revancha

El pasado junio, en ocasión del cara a cara entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, el calor perjudicó al líder de Ciudadanos, que sudó profusamente. Hoy, el acaloramiento le ha pasado factura al de Podemos. Al terminar una intervención alzando el puño ("Nunca le he reprochado que levante el puño, mientras no sea obligatorio" ha ironizado en su respuesta Rajoy) ha dejado una estampa poco estética.