Catalán

La brigada del catalán amenaza al socorrista acusado en falso de negarse a ayudar a una familia

En la jungla. Santiago Espot advierte que "llegaría a las manos" si le niegan atención en catalán aunque el hecho haya sido desmentido.

Santiago Espot amenaza al socorrista con pasar a las manos.

Santiago Espot amenaza al socorrista con pasar a las manos. Twitter

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Este lunes uno nuevo caso se sumaba a la colección de afrentas públicas a la lengua catalana. La Vanguardia publicaba la historia de una familia a la que un socorrista de una playa de Palamós les había negado auxilio por, según la madre denunciante, negarse a atender en catalán. La empresa responsable, tras hablar con testigos e investigar el caso, concluye que eso no ocurrió. No obstante, alertan, el joven está siendo blanco de amenazas desde la difusión de la historia.

La fuente original de la historia es un post de Facebook para el que la autora pedía la "máxima difusión". Según contaba, acudieron al socorrista después de que su hijo sufriera la picadura de una medusa en la espalda, pero este se negó a atenderles. "No le ha parecido bien que me dirigiese a él en catalán".

"Le he pedido que nos atendiese en castellano ya que la salud está por delante de cualquier disputa lingüística, pero se ha negado en rotundo" - continuaba el post. "Finalmente, nos las hemos arreglado solos. ¡Por favor, divulgadlo para que no ponga a ningún catalán en peligro!".

Al viralizarse el post, compartido a estas altura más de 12.000 veces, el Ayuntamiento de Palamós y Pro-Activa Servicios Acuáticos, la empresa responsable de la seguridad de la playa pedían disculpas a la familia. Anunciaban una investigación sobre el caso. Pero ya entonces surgían motivos para el escepticismo.

Otra usuaria de Facebook contestaba en un mensaje - posteriormente borrado - que ella había sido testigo del incidente, y negaba que el joven se hubiera negado a atender por motivos de idioma: lo que hizo fue remitir a la madre al puesto de la Cruz Roja, porque no podía ni hacer curas ni abandonar la garita.

48 horas después, la empresa ha emitido un comunicado para zanjar el incidente dando por terminada la investigación y respaldando la versión de la testigo. Aunque reconocen que la respuesta del socorrista "no fue óptima", no se produjo la denegación de auxilio que denuncia la madre de Palamós. El joven aplicó el procedimiento remitiendo al niño a los sanitarios y su conducta "no es sancionable".

Se trataría de un malentendido multiplicado por el clima de tensión nacionalista sobre la lengua catalana, como el que sufrió el camarero de un ferry de Balearia que no atendió correctamente al músico Quimi Portet cuando le pidió un café amb llet. Sin embargo, en este caso las consecuencias están siendo alarmantes: la empresa alerta de que el joven está recibiendo amenazas contra su integridad física y buscan "medidas oportunas" para protegerle. 

"Hay que pasar a las manos"

Una de estas amenazas la ha proferido Santiago Espot, empresario, político y escritor, y presidente de Catalunya Acció, la asociación que mantiene entre otras insólitas afirmaciones que Cervantes y Colón eran catalanes. Espot es parte de la 'brigada del catalán' que denunciaba Silvia Taulés en las páginas de EL ESPAÑOL, un artículo que la ha convertido en víctima de una campaña de acoso online.

"Aquí podéis ver el odio racista contra los catalanes. Ahora no pueden matarnos, pero nos dejarían morir" - escribía Espot en su cuenta de Twitter. "Con ellos no valen las buenas palabras. Hace falta un lenguaje más comprensible que llegado el caso tiene que pasar por las manos".

Ante las reacciones críticas que ha suscitado el comentario, Espot se ha refirmado incluso cuando se le ha hecho llegar el desmentido. "Ha salido la legión española de Twitter a decirme de todo por decir que defendería a mis hijos de gente como ellos" - escribía en las horas posteriores. "Lo vuelvo a repetir. Si un socorrista se niega a atender a mi hijo porque no hablo español, uso las manos y lo que haga falta".

El empresario no es ajeno a esta clase de polémicas. Ha gritado a pleno pulmón y llamado nazi a Federico Jiménez Losantos en platós de televisión, llenado los buzones de la Generalitat de denuncias contra comerciantes que rotulan en castellano, y orquestó las pitadas contra el rey en las finales de la Copa.