El merodeador

Oleguer Pujol, beneficiado por el 'Estado opresor'

Oleguer Pujol, beneficiado por el 'Estado opresor'

Que Oleguer Pujol pueda invertir en deuda pública española los dividendos de sus operaciones inmobiliarias, investigadas por la Audiencia Nacional, sólo puede calificarse de disparatado, aunque sea legal. El benjamín del clan, que con 25 años tenía 600.000 euros en una cuenta en Andorra en la que llegaron a moverse 27 millones de euros, fue imputado por blanqueo y delito fiscal por la operación de compra de mil oficinas del Banco Santander. Sin embargo, al no estar bloqueados sus activos ni pesar ninguna medida cautelar sobre él, sigue recibiendo el fruto de sus negocios bajo sospecha, continúa operando en el extranjero a través de una cuenta declarada en Miami y se aprovecha de las estructuras e instrumentos ficales del -en el imaginario nacionalista- Estado opresor para lucrarse.

Por si estas contradicciones fueran pocas, resulta que Oleguer, que ya se acogió a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro, es considerado por los investigadores el cerebro del entramado financiero familiar. Es decir, no es descabellado pensar que sus padres y hermanos, que hasta ahora han hecho todo lo posible por esconder en paraísos fiscales el botín acumulado durante décadas a través de dos bancos andorranos, sigan sus pasos para intentar ajustar sus cuentas con Hacienda y tratar así de mejorar sus opciones en el proceso contra ellos.

Es un auténtico dislate que un miembro de una "organización criminal", como son los Pujol a ojos de la Fiscalía, tenga las manos libres para regularizar e invertir en deuda del Estado el dinero por el que se le investiga.