Las Preguntas de la Semana

¿No desearás al vecino del quinto?

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Ahora, para estar al día en la política española, hay que mirar atrás y repasar la filmoteca y la biblioteca. Alberto Garzón irá de número cinco en la lista de 'Unidos Podemos' por Madrid, en una estrategia que recuerda el argumento de la película más taquillera del cine español, No desearás al vecino del quinto, dirigida por Tito Fernández en 1970. También en esta semana, la 'cupesa' de la CUP, Anna Gabriel, escandaliza desde Cataluña al proponer que los hijos sean educados por la tribu, lo cual nos conduce a uno de los grandes peñazos de la historia de los ensayos, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, escrito por Federico Engels en 1884.

El doctor Andreu tenía un problema: era demasiado guapo para enredar de ginecólogo. De él no se fiaban ni maridos ni novios. Unos pisos más arriba de su consulta, en el quinto, triunfaba el modista Antón Gutiérrez. El atelier de costura de una capital de provincias era una procesíon de señoras de todas las edades, ante la indiferencia de sus parejas masculinas. Con Antón, más afeminado que talentoso, aparentemente no había peligro. En un viaje a Madrid el ginecólogo descubre la verdadera cara de su vecino del quinto. Su homosexualidad era puro marketing. Es entonces cuando el ginecólogo piensa “unidos podemos” y fía su suerte a la del modista para disipar los celos de las parejas de sus pacientes.

La película setentera destilaba un indisimulado tono machista, pese a lo cual tuvo problemas con la censura franquista. Más de cuarenta años después, Pablo Iglesias y Alberto Garzón han unido su suerte electoral en un acuerdo donde el papel de atractivo ginecólogo se lo llevaría el líder de IU, cuyas señas ideológicas comunistas siguen despertando rechazo electoral, mientras el modista Antón, más feito pero triunfador, sería Iglesias, cuya ideología indefinida recauda votos de uno y otro lado, como le sucedía con las señoras al 'mariposón' (así se le llama en la película), interpretado por Alfredo Landa.

En el cine todo acaba bien, pero la política dura más de los 83 minutos del filme. Iglesias, como buen ególatra, es un celoso empedernido (pregunten a Errejón) y Garzón, para empezar, declaró el viernes tener “un perfil más amable que Pablo Iglesias” y “en nuestro sistema no hay candidato a la presidencia del Gobierno”, frases subrayadas en rojo en el cuaderno del profesor Iglesias. Sin entrar en lo crucial –las consecuencias catastróficas que para la economía española tendrían las propuestas de un gobierno Podemos-IU y sus confluencias-, la pareja Iglesias-Garzón dará muchísimos jaleos en su propia casa. En la película, el modista Antón lleva en brazos a un inofensivo caniche. Iglesias ha aupado a Garzón a cambio de 900.000 votos sin valorar que el joven líder comunista es un bulldozer de cara amable (pregunten a Llamazares y a Cayo Lara). Tanto si ganan como si pierden, entre el vecino del primero de la lista y el del quinto hay guerra a la vista.

¿La tribu está en la biblioteca?

Sí. De la filmoteca, pasamos a la biblioteca. Anna Gabriel, diputada de la CUP, partido decisivo en el entramado independentista que (des)gobierna Cataluña, ha escandalizado al declarar: “Si pudiera formar parte de un grupo que decide tener hijos en común y colectivo me satisfaría la idea”. La Candidatura d'Unitat Popular (CUP) es un partido de carácter asambleario, anticapitalista, independentista y ecologista de extrema izquierda. No obstante la CUP fue el cuponazo pegado por el burgués Artur Mas y sus confluencias en Junts pel Sí tras las últimas elecciones catalanas. De no haber sido por el apoyo de la CUP, el tinglado independentista y republicano se habría venido abajo en 2015 con la repetición de nuevas elecciones catalanas.

Anna Gabriel no cree en la familia nuclear, con un padre y una madre de los de antes, como Dios mandaba. En el caso de la independentista Gabriel, procedentes de familias de Andalucía y de Murcia. Lo que no ha precisado Anna o Ana es si su ideal de organización de sociedad lo sitúa en lo que Engels (amigo y patrocinador de Carlos Marx) llamó periodo de Salvajismo de la humanidad, en el periodo de la Barbarie o directamente en el periodo llamado de la Familia, que es donde Engels y Gabriel consideran que empezó a joderse todo.

Especialmente cuando las familias pasaron a ser monogámicas, a procrear hijos cuya paternidad fuera indiscutible al ser ellos los beneficiarios de las herencias de los padres.

Anna Gabriel, como Engels, considera que la familia perpetúa los vicios de los padres, hace conservadores a los hijos y fomenta el egoísmo y la desigualdad, al oficializar la injusticia con la transmisión de riquezas y pobrezas. Solución: tutti-frutti de todos con todos con los hijos revueltos. Trasladado de la familia a la organización de un país equivaldría en cierto modo a la Federación de los Pueblos Ibéricos de la España de 1936. ¡Ay la Historia! Siempre mirando atrás, como la esposa de Lot cuando huía con su marido de Sodoma y Gomorra. Acabaremos convertidos en estatuas de sala o de tontería.  

¿Más regreso al pasado?

Margarita Robles, en la sede del PSOE.

Margarita Robles, en la sede del PSOE.

No. Por favor, aunque resulta inevitable. Pedro Sánchez ha hecho toda una revolución interna en el PSOE: ha nombrado número 2 para su lista de Madrid a Margarita Robles, ex secretario de Estado de Seguridad con… Felipe González. Su ministro de Exteriores sería Josep Borrel, ex ministro en un Gobierno de… Felipe González. Sólo le falta proponer a Guerra de vicepresidente.

La magistrada Robles es una profesional sin mácula (todo un acontecimiento) que consiguió un hito siendo número 2 del ministerio de Interior y Justicia: no se hablaba con el director general de la Guardia Civil. Acabó también mal con Felipe González, porque fue implacable con la trama de los GAL urdida desde el propio Gobierno socialista. Tenía hilo directo con ETA a través del premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Margarita, pues, no es santo de devoción de las víctimas del terrorismo.

Borrell también acabó mal con González. Su liderazgo al frente del PSOE, tras ganar unas primarias, lo caparon los barones antes de ser candidato a la presidencia del Gobierno. En el PSOE de aquellos tiempos se decía que con Borrell el avión socialista parecía despegar “pero es para estrellarnos”. Exactamente lo mismo que se atribuye ahora a Pedro Sánchez. Los sonados fichajes de Sánchez están hechos en clave externa e interna: para intentar ganar votos y para fastidiar a Susana Díaz y a su patrocinador, Felipe González. A Peeeedro le van a dar por todos los lados. Salvo un milagro, está a punto de pasar al Valle de los Caídos, ahora que van a quedar plazas libres allí.

¿Mesas electorales sin miembros?

Una imagen del pasado 20 de diciembre.

Una imagen del pasado 20 de diciembre.

Sí. ¿Qué pasaría si los 172.000 ciudadanos reclamados para formar parte de las 57.000 mesas electorales para el 26 de junio no se presentaran en sus puestos? Sería como la reedición en versión moderna del mito de Lisístrata, la heroína que arrastró a las mujeres griegas a rechazar sexo con sus maridos si no dejaban de guerrear de una puñetera vez.

El lema ciudadano frente a los partidos políticos sería “Como nos obligáis a votar, ahí tenéis las urnas. Contad vosotros los votos”. Porque no sólo no evitasteis unas nuevas elecciones sino que, además, ni os habéis puesto de acuerdo para reducir un solo euro de los 160 millones que costará el jueguecito del 26 de junio.

Como sabemos, más o menos, el resulta electoral, mejor sería repartir los 160 millones entre 160 pobres para que, al menos, hubiera 160 millonarios nuevos en España. En pesetas, estaríamos hablando de 21.000 millonarios. En España se rompen 294 matrimonios cada día; es decir, 107.310 cada año. En una legislatura de cuatro años, 429.240. El PP perdió entre 2011 y 2015 una media de 2.501 votos cada día (votar a un partido es casarse con él por cuatro años) con 3.652.897 votos menos obtenidos el pasado 20 de diciembre.

Seis meses después del 20-D, el 26-J el PP es la esperanza de convencidos, y la de ciertos atemorizados. ¡Manda huevos!, como decía el ínclito popular Trillo. Y volverá a ganar. Del “No desearás el vecino del quinto” al “Volver a empezar”, de José Luis Garci. ¡Menudo coñazo electoral nos espera! Y, encima, pagado por el contrito contribuyente.