El rugido del león

¿Tendrá que ser el bedel del PP quien dé la cara?

El ex secretario general de los populares valencianos se ha convertido en el segundo exdirigente del PP que apunta a la responsabilidad de Rajoy en el asunto de la financiación del PP. El primero fue Luis Bárcenas.

Costa, que está siendo juzgado por falsedad documental y delito electoral por las irregularidades detectadas en Valencia en las campañas de las autonómicas y municipales de 2007 y en las generales de 2008, argumenta en un escrito de defensa en el que pide su absolución, que él no ejercía control alguno sobre las cuentas. La Fiscalía pide para él más de siete años de prisión.

Tras asegurar que, dentro de las competencias de su cargo, no tenía asignada "ninguna función económica", alega ante el juez que "los gerentes del partido dependen de la secretaría general del PP nacional", que es la que se encarga además de su contratación, como así está establecido en los estatutos del PP.

Apunta al PP nacional

Pero más allá de los argumentos expuestos ante la Audiencia Nacional están las explicaciones que motivan ese escrito y que Costa ha deslizado en su entorno, tal y como recogemos hoy en exclusiva en EL ESPAÑOL. El ex político valenciano se siente dolido de que nadie con más responsabilidades que él haya dado un paso al frente.

Costa lamenta que pueda tener que pagar incluso con la cárcel por haber recibido supuestamente el partido 3,4 millones de euros de dinero negro para las campañas, aun cuando él no tenía competencias directas en materia económica, mientras que ni Bárcenas ni Cristóbal Páez, exgerentes del PP nacional, están siquiera en la causa.

En su escrito de defensa, Costa deja entrever que era en la sede central de Génova  donde se cocinaba todo: "Se remitían las cuentas a Madrid para su consolidación, en atención a la estructura única del Partido, con un único CIF para todo el Estado".

Mismo 'modus operandi'

Pero es que el modus operandi de Valencia era muy similar al empleado en Baleares, en Madrid o en la propia trama Gürtel, lo que refuerza la idea de que todo estaba coordinado. El PP valenciano pagaba a la empresa que le organizaba los actos electorales una parte en A y otra en B. La parte en B procedía del dinero negro que le entregaban algunos de los empresarios afines, con los que contrataba regularmente la Administración valenciana. 

A la cuestión de si no teme que su denuncia enoje a Rajoy o a María Dolores de Cospedal, cuya comparecencia en el juicio también solicita, Costa es rotundo: "Más me molesta a mí poder ir a la cárcel".

La decisión de Costa de señalar a al cúpula de su partido tiene el valor de la coherencia y del atrevimiento. Si Rajoy no sabía nada de la financiación irregular ¿por qué tenía que saberlo él? Pero, sin duda, la afirmación que desmonta todo el parapeto tras el que se ha refugiado el presidente del PP es ésta de Costa, tan obvia: "Que Rajoy dé la cara; no la va a dar el bedel de Génova". Si de todo el tinglado de la financiación irregular del PP, el presidente nacional no sabía nada ¿quién habría de saberlo?