Picalagartos

La piña, la pinza y la Santamaría

  1. Política
  2. Mariano Rajoy Brey
  3. Rita Barberá
  4. Pedro Sánchez
  5. Albert Rivera

El caimán de Pontevedra no se va ni con agua caliente, ni con agua fría, ni con aguarrás, ni con un “Rajoy Kampora” en su terra. Hay una foto que evidencia todo esto: Rajoy mira al suelo en Bruselas o bizquea. Ha convertido al indeciso en sociata, y en fiel al aforado sin saber inglés... Rajoy se hace un corral político con cinco ramas, como El Koala, y habla de recuperación en Bruselas y en el hombro de Barberá.

Rajoy no se va del Gobierno ni cuando Griso le mete los dedos muy de mañana al registrador; allí, raramente, se nos pone en estadista en prime time y le cuelgan la Historia, las ojeras, y otras cosas más que irán saliendo. A todo lo sumo, Rajoy se deslengua un pelo, y se va desternillando de sus votantes -y de la gramática- con una chaqueta deslavazada y con lamparones, lo cual dice mucho de la periodista catalana y poco de un sastre que anda en los papeles y que no sabe de hombreras. Oh…

A Mariano Rajoy le pidieron visión de Estado desde mucho antes, pero quizá sea consecuente consigo mismo, y esa cara que lleva en Bruselas cuando le hablan en inglés no sea más que el reflejo de que en España la inopia y la corrupción, el tuerto y el non grato, andan envueltos en una empresa que gana y no cotiza. Rajoy sabe del mus y del dominó (siempre ha sido un jubileta prematuro), y anda esperando que los muertos le pasen por delante. Rajoy piensa que un periódico es un cuadernillo con la Quiniela y un CD de Pocoyó; y de ahí no lo saques.

Después de la deseada quimera de Sánchez y Rivera en la mañana del miércoles, aquí el presidente en funciones anda ganando tiempo al vacío y nada a la eternidad, esperando que en España se politice –aún más- la Justicia, y que no venga un magistrado guapo a sacarle de la partida en el green en Santa Pola. Hoy Puigdemont lo imita en su negociado cuando quiere politizar a los jueces, pero le faltan luises, contactos y SMS.

La quimera de Sánchez y Rivera traen el pan y la palabra a España. Me lo cuenta un susanero listo: “el callejón sin salida de Pedro Sánchez es callejón y es salida”. Le digo que Susana Díaz pinzará con Rajoy y Podemos. Se ríe y me enseña un meme de Bárcenas en el guasap. Soñemos, entretanto, con una España española…