El merodeador

Pedro Sánchez no rectifica y desafía a los barones del PSOE , La reincorporación de Irán, una buena noticia a pesar del petróleo , La marcha de Duran i Lleida empobrece la política catalana

Pedro Sánchez no rectifica y desafía a los barones del PSOE

A pesar de las críticas que ha recibido en los últimos días por la cesión de varios de sus senadores a Democracia i Llibertat y a ERC, Pedro Sánchez se niega a dar marcha atrás y en su lugar arremete contra Rajoy y contra los barones de su propio partido. En unas manifestaciones en Santander, el líder de los socialistas ha acusado este domingo al líder del PP de "dar alas" a los independentistas, y ha asegurado que no aceptará "lecciones de patriotismo de la derecha". Pero no son Rajoy y el PP quienes le interpelan, sino voces de su propio partido, con una resolución del Comité Federal y pronunciamientos como los de los presidentes de Extremadura o de Aragón. Nadie entiende que, gracias a la cesión de Sánchez, dos formaciones separatistas disfruten de más medios y más dinero en la Cámara Alta para auxiliarlos en su propósito declarado de destruir el Estado. Al negarse a retirar el apoyo de sus cuatro senadores a los independentistas, Sánchez ha elegido enfrentarse a los pesos pesados de su partido. Queda por ver si Susana Díaz recogerá el guante de este desafío.

La reincorporación de Irán, una buena noticia a pesar del petróleo

Este sábado, y tras el cumplimiento de sus exigencias en materia nuclear, Europa y Estados Unidos han anunciado el levantamiento de las sanciones internacionales al régimen iraní. El presidente Hasan Rouhani ha afirmado, con razón, que este acontecimiento marca el comienzo de un nuevo capítulo en las relaciones de su país con el mundo. Sin embargo, y como era de esperar, la vuelta de Irán a los mercados ha sido una mala noticia para los productores de petróleo: este domingo el índice Tadawul de Arabia Saudí ha marcado su nivel más bajo desde marzo de 2011. Más allá del impacto inmediato sobre las bolsas, los expertos coinciden en que el mayor riesgo es que el retorno del curdo iraní al mercado contribuya al desplome de los precios del petróleo. De hecho, en España los inversores han empezado a protegerse de un posible impago de Repsol comprando los seguros de su deuda. A pesar de estos efectos colaterales, es indudable de que el fin de casi cuarenta años de enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos es una buena noticia para la seguridad mundial. Se pone fin a la amenaza nuclear en una de las zonas más conflictivas del planeta y se da un paso hacia la normalización de Irán como miembro de la comunidad internacional.

La marcha de Duran i Lleida empobrece la política catalana

La radicalización del nacionalismo ha puesto punto final a la larga carrera política de Duran i Lleida. Tras pasar tres décadas al frente de Unió, ha dejado la presidencia del partido y ha confirmado que no volverá a aspirar a cargos públicos. La deriva independentista de Artur Mas y su alianza con un partido como ERC rompió CiU. Unió fue, sin duda, mucho más coherente al tratar de salvaguardar los valores conservadores, democristianos y de un catalanismo no independentista que inspiran su larga historia. Unió, que ya no consiguió representación en el Parlament, también se quedó fuera del Congreso el 20-D. El fanatismo separatista ha acabado dejando sin oxígeno al tradicional catalanismo moderado. Duran i Lleida ha sido víctima, también, de sus errores al no reaccionar a tiempo a la radicalización de sus socios de Convergencia. Era un tigre útil para negociar en Madrid, pero era un tigre que podía acabar devorando a quien lo cabalgaba, como así ha sido. Aunque Unió no desaparece, con él se van valiosos matices en el discurso nacionalista y, por ello, el panorama político se empobrece.