El merodeador

Jordi Pujol Ferrusola utilizó el Katrina para cobrar comisiones , El bloqueo de Cataluña también agota a la antigua Convergència , La sequía, el viento del sur y las subvenciones avivan el fuego en el Cantábrico

Jordi Pujol Ferrusola utilizó el Katrina para cobrar comisiones

El serial de pruebas documentales de los delitos del clan Pujol publicado por EL ESPAÑOL denota no sólo la ausencia absoluta de escrúpulos a la hora de burlar la ley, sino también una indigencia moral total. Jordi Pujol Junior utilizó el huracán Katrina como pretexto para cobrar una parte de los 710.000 euros facturados como comisiones a FCC. El primogénito del expresidente de la Generalitat no tuvo reparos en utilizar una catástrofe natural que dejó casi dos mil muertos para fingir una investigación sobre los daños que el huracán causó en las carreteras e infraestructuras de Nueva Orleans con la intención de lucrarse. Huelga decir que ni Pujol Junior ni el testaferro del que se valió para cobrar tienen conocimientos de ingeniería, un “atrevimiento” en su actividad delictiva que ha sido subrayado por la Unidad de Delincuencia Económica en sus informes. La Justicia sigue sin imponer medidas cautelares a los principales miembros del clan Pujol, “una organización criminal perfectamente asentada” -así la describe la UDEF-, lo que debería, como mínimo, sonrojar a jueces, fiscales y autoridades financieras.

El bloqueo de Cataluña también agota a la antigua Convergència

Cataluña lleva tres meses con un Gobierno en funciones y con la investidura de su presidente dependiendo del asamblearismo esperpéntico de la CUP, pero Artur Mas aún tiene el desparpajo de afirmar que Cataluña y su Govern “funcionan pese a incertidumbres e inquietudes”, como ha hecho este lunes en su visita a la cárcel de El Catllar. La pasividad de Mas, después de haber puesto Cataluña en manos de los antisistema, ni siquiera cuenta a estas alturas con el respaldo de quienes fueron sus más fieles compañeros de partido. Carles Campuzano, número dos de Convergència en el Congreso, ha calificado la votación de la coalición antisistema de “ridícula” -el empate a 1.515 votos entre los partidarios de investir a Mas y sus opositores es inverosímil- y ha pedido directamente nuevas elecciones si no se fragua una mayoría sin la CUP. A día de hoy esta opción es imposible, de tal modo que la opinión de Campuzano sólo puede interpretarse como un alegato para que Mas dé un paso atrás. De hecho, sería absurdo que quien no ha logrado ser investido pretendiera encabezar de nuevo una candidatura. Esta opinión es compartida por un sector cada vez más grande en la ya desaparecida CDC, pero el presidente en funciones hace oídos sordos incluso a los suyos.

La sequía, el viento del sur y las subvenciones avivan el fuego en el Cantábrico

Una tormenta perfecta ha desencadenado los cientos de incendios que asolan las zonas boscosas de Cantabria y Asturias desde mediados de diciembre. A la sequía acumulada del país se han unido la época de quema permitida y la 'surada', un viento intenso y cálido que está secando el terreno y propiciando la extensión de las llamas. Tras pasar los meses de alto riesgo de incendio -septiembre y octubre- los ganaderos cántabros y asturianos pueden quemar los pastos con el objeto de regenerarlos si disponen de una autorización previa. Además, un factor les incentiva: las subvenciones que reciben los ganaderos se otorgan en función del tamaño del pastizal y no sólo del número de animales bajo su cargo. Esta confluencia ha supuesto la quema de más de 2.000 hectáreas de extraordinario valor ecológico en la Comunidad presidida por Revilla, donde más de ochenta focos permanecían activos el lunes. Los expertos que trabajan al pie del terreno entrevistados por EL ESPAÑOL, además de apuntar que sería conveniente revisar los requisitos para obtener estas subvenciones, claman por una mayor vigilancia del monte, máxime cuando la sequía y el viento del sur recrudecen el riesgo que siempre entraña la quema permitida de pastos.