El rugido del león

Nuevas pruebas de caja B, más hedor de cloacas

Los documentos que hoy publica EL ESPAÑOL suponen un salto cualitativo en la historia de lo que habíamos denominado hasta ahora como "los papeles de Rosalía", las notas manuscritas que le fueron sustraídas a la esposa de Luis Bárcenas y que contienen datos con los que intentaba demostrar en su día la existencia de una caja B en el PP. Pues bien, entre esos papeles robados hay extractos bancarios con anotaciones del propio Bárcenas que indican que la campaña electoral de este partido de 2004 se financió irregularmente con entregas en efectivo que se trocearon a la hora de ingresarlas para camuflarlas como donaciones legales.

Se da la circunstancia de que aquella campaña de 2004 era la primera a la que concurría Rajoy como candidato a la Moncloa, y que el hoy presidente del Gobierno ejercía entonces como secretario general de los populares.

En los papeles que hoy publicamos y que ven la luz por primera vez, el tesorero señala que Fernández Norniella le entregó, en una ocasión, 100.000 euros en efectivo, y en otra, 62.000. Norniella, que en esa época presidía el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y la empresa Ebro Puleva, es una persona de confianza de Rodrigo Rato. Cuando era ministro lo nombró secretario de Estado cuando era ministro de Economía y acabó siendo su mano derecha en Bankia.

Documentos que no están en el sumario

Ninguno de estos documentos se puso a disposición del juez y no figuran en el sumario. En su momento habrían tenido trascendencia, ya que hubieran llevado seguramente al instructor a citar a Norniella como testigo, algo que Izquierda Unida ya solicitó sin éxito durante la investigación por supuestas entregas al PP muy anteriores en el tiempo, de finales de los 90.

El propio Bárcenas ha reconocido a EL ESPAÑOL que los documentos que reproducimos eran suyos y que las notas son de su puño y letra. Hay dos cuestiones pendientes de aclarar: por qué no los entregó a la Justicia y por qué no consignó esas entradas de dinero en sus famosos apuntes. En cuanto a lo primero, es posible que, una vez le fueron sustraídos, no los echara en falta. Respecto de lo segundo, permite suponer que hubo donaciones ilegales que ni siquiera Bárcenas reflejó en la contabilidad B.

Una trama para ocultar la verdad

Pero tirando del hilo de estos papeles se llega también a las cloacas de Interior. Hay un comisario que acusa a otro de haber seguido órdenes políticas y de haber actuado ilegalmente. Estos papeles de los Bárcenas los obtuvieron unos agentes que los guardaron y no los entregaron al juez. La esposa de Bárcenas anotó que su marido había negociado personalmente con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, a través de SMS y telefónicamente. Es el mismo ministro que, incomprensiblemente, recibió en su despacho a Rato cuando estaba imputado...

Así pues, lo que confirman los documentos que hoy desvelamos son nuevas pruebas de la financiación irregular del PP de Rajoy y nuevos indicios de una trama de ocultación en la que habrían participado funcionarios del Estado con el propósito de evitar que se conozca la verdad. Hechos gravísimos por los que el PP ha pagado hasta ahora un precio muy escaso.