El merodeador

Similitudes y diferencias entre los atentados de París y el 11-M , Podemos debe sumarse al pacto antiyihadista como hará Ciudadanos , El oportunismo de Al Asad no confundirá a las democracias

Similitudes y diferencias entre los atentados de París y el 11-M

Demostrando haber aprendido de los errores que tanto Aznar como él mismo cometieron en la gestión del 11-M, Rajoy reunió ayer al "pacto antiyihadista" que integra a las principales fuerzas parlamentarias. El recuerdo de la tragedia desatada hace 11 años en Madrid resultó inevitable tan pronto como comenzaron a llegar noticias e imágenes de lo ocurrido en París. Las similitudes son obvias: atentados múltiples y sincronizados, un balance de víctimas camino de ser parejo, reivindicación islamista. Sin embargo también las diferencias son notables. En París han actuado personas con entrenamiento militar que han utilizado armas de fuego para cometer la mayoría de sus asesinatos a cara descubierta; y a continuación se han inmolado para morir matando. En cambio en Madrid, de acuerdo con la sentencia, personas sin preparación alguna colocaron bombas sofisticadas y días después hicieron volar el piso de Leganés cuando sólo ellos podían sufrir las consecuencias. Por otra parte Francia no se encuentra en periodo electoral y en España faltaban tres días para que hablaran las urnas. Esperemos que también el rigor de la investigación policial y judicial se distinga en Francia de la chapuza y manipulación política que la caracterizaron en España.

Podemos debe sumarse al pacto antiyihadista como hará Ciudadanos

La oposición de Pablo Iglesias a sumarse al pacto antiyihadista es absurda además de impropia de un político que aspira a convertirse en presidente de un país como España, que está en la diana del Estado Islámico y que ha conocido en carne propia el sufrimiento que ahora aflige al pueblo francés. El líder de Podemos arguye que no comparte el "espíritu" de ese pacto y dice que "no toca hablar de venganza sino de valores democráticos" para intentar excusar lo injustificable. Además, ha deslizado un argumento de causalidad al señalar que en los últimos 15 años "ha habido intervenciones militares que no han servido para reforzar la seguridad". Siendo eso cierto, también lo es que en muchas otras ocasiones sólo el recurso a las armas preserva la seguridad. Iglesias tiene que decidir si se mantiene en posiciones marginales incomprensibles para la mayoría o si opta de una vez por todas por asentar el rumbo de su partido como parte del sistema democrático. Esta cerrazón contrasta con la actitud de Albert Rivera, que ha pedido a los dos grandes partidos que permitan a Ciudadanos adherirse a este acuerdo contra la principal amenaza mundial.

El oportunismo de Al Asad no confundirá a las democracias

Bashar Al Asad intenta vanamente aprovechar la conmoción producida por los atentados de París para intentar asimilar su régimen a las democracias mundiales. Tras la última matanza perpetrada por terroristas del Estado Islámico en el corazón de Europa, el infame dictador ha dicho que "Francia ha conocido lo que que vive Siria desde hace cinco años". Además, ha pedido a las potencias que corrijan sus "políticas erróneas" contra el terrorismo. El mismo dirigente que no ha dudado en gasear a su población trata así de apuntalar su dictadura sacando rédito del dolor. Una cosa es que, tapándose la nariz, la Unión Europea haya decidido contar con la colaboración de Bashar Al Asad y su ejército para luchar contra el yihadismo allí donde es más fuerte -sobre todo en la tesitura de desplegar una fuerza terrestre en Siria- y otra que no sepamos diferenciar la legitimidad democrática de una vulgar tiranía.