Derechos humanos

Premio Sájarov para dos mujeres yazidíes supervivientes del cautiverio del Estado Islámico

La Eurocámara reconoce la "lucha por la dignidad y la justicia" de Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar.

Nadia Murad Basee Taha saluda mientras es reconocida por el Portavoz de la Cámara de los Comunes en Ottawa.

Nadia Murad Basee Taha saluda mientras es reconocida por el Portavoz de la Cámara de los Comunes en Ottawa. Reuters

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El Parlamento Europeo ha otorgado este jueves su premio Sájarov a la libertad de conciencia a dos mujeres yazidíes que sobrevivieron al cautiverio del Estado Islámico y se han convertido en activistas contra la violencia sexual que ejerce esta organización terrorista. Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar fueron secuestradas en agosto de 2014 por Daesh, que las utilizó como esclavas sexuales, pero las dos consiguieron huir.

Ambas son ahora defensoras públicas de la comunidad yazidí de Irak, una minoría religiosa víctima de una campaña genocida por parte del Estado Islámico.

El premio Sájarov quiere reconocer la "lucha por la dignidad y la justicia" de estas dos mujeres, según ha dicho el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, al anunciar el galardón. "Ambas han superado de manera impresionante la brutal esclavitud sexual a la que fueron sometidas por los terroristas yihadistas y se han convertido en un ejemplo para todos nosotros", ha destacado la eurodiputada del grupo liberal Beatriz Becerra, promotora de la candidatura.

"Ellas son un agente activo de cambio frente al extremismo violento. Son defensoras de los derechos humanos, la libertad de pensamiento y los derechos de las minorías. El premio Sájarov a la libertad de conciencia es la mejor manera de rendir tributo a su lucha", ha destacado Becerra.

"Con gran honor, en nombre de miles de mujeres y niñas yazidíes secuestradas y en nombre de todas las víctimas del genocidio yazidí, Lamiya y yo aceptamos el premio Sájarov", ha dicho Nadia Murad en un comunicado. La activista ha resaltado que más de 6.700 mujeres y niños se han convertido en víctimas de la trata de seres humanos a manos del Estado Islámico y ha reclamado la intervención del Tribunal Penal Internacional para perseguir estos crímenes.

Esclavas sexuales

El 3 de agosto de 2014, el Estado Islámico asesinó a todos los varones de Kocho, el pueblo natal de Nadia y Lamiya, situado en la provincia de Sinjar en Irak. Tras la masacre, las mujeres y los niños del pueblo fueron capturados y esclavizados. Nadia perdió a seis de sus hermanos y a su madre, que fue asesinada junto con otras ochenta mujeres mayores que los terroristas consideraron sin valor sexual.

Por su parte, Lamiya fue explotada como esclava sexual junto con sus seis hermanas, vendida y comprada cinco veces por los terroristas y obligada a fabricar bombas y chalecos suicidas en Mosul. Los terroristas asesinaron a su padre y a sus hermanos.

Nadia logró escapar en noviembre de 2014 con ayuda de una familia vecina que la sacó clandestinamente de la zona controlada por Daesh. Llegó hasta un campo de refugiados del norte de Irak y desde allí viajó a Alemania. Desde su huida, se ha convertido en portavoz de las víctimas del tráfico de seres humanos. En diciembre de 2015 intervino ante el Consejo de Seguridad de la ONU para explicar su experiencia y Naciones Unidas le ha nombrado embajadora de buena voluntad.

Lamiya fue explotada como esclava sexual, vendida y comprada cinco veces por los terroristas y obligada a fabricar bombas y chalecos suicidas en Mosul

Lamiya intentó escapar varias veces y lo consiguió finalmente el pasado mes de abril con ayuda de su familia, que pagó los servicios de transportistas clandestinos locales. Durante su huida, le explotó una mina terrestre, que mató a dos conocidos y la dejó a ella misma malherida y casi ciega. Pese a todo, consiguió llegar hasta Alemania, donde ha recibido tratamiento médico y se ha reunido con sus hermanos y hermanas supervivientes.

Desde su recuperación, Lamiya ha promovido activamente la sensibilización frente al sufrimiento de la comunidad yazidí y hoy sigue ayudando a las mujeres y los niños víctimas de la esclavitud y de las atrocidades del Daesh.

El premio Sájarov

Creado en 1988, la Eurocámara concede cada año el Sájarov a personas que han contribuido de manera excepcional a la lucha por los derechos humanos en todo el mundo. Además del galardón, los ganadores reciben un premio en metálico de 50.000 euros.

El Sájarov del año pasado fue para el bloguero saudí Raif Badawi, que está en prisión y ha recibido latigazos por su defensa de la libertad de expresión. La lista de galardonados incluye además al opositor cubano Guillermo Fariñas y las Damas de Blanco; la joven paquistaní Malala Yousafzai, atacada por los talibanes por defender la educación de las niñas o la organización Reporteros sin Fronteras.