Golpe de Estado en Turquía

Turquía suspenderá la Convención Europea de Derechos Humanos

La declaración del estado de emergencia tras la fallida asonada vendrá acompañada de una suspensión temporal de la Convención.

Erdogan refuerza su poder tras el golpe de Estado fallido.

Erdogan refuerza su poder tras el golpe de Estado fallido. Reuters

Después de proclamar el estado de emergencia, el Gobierno Turco pretende suspender de manera temporal la Convención Europea de Derechos Humanos, ha afirmado este jueves el viceprimer ministro, Numan Kurtulmus, a un grupo de periodistas en Ankara, informa la cabecera turca Hürriyet Daily.

El viceprimer ministro ha asegurado que el estado de emergencia anunciado en la noche del miércoles por una duración de tres meses podría prolongarse, en realidad, entre un mes y mes y medio únicamente. También ha identificado fallos “estructurales e individuales” en la información de Inteligencia durante el levantamiento fallido del 15 de julio.

Tras el fallido golpe de Estado militar, el presidente Recept Tayyip Erdogan ha iniciado una depuración en profundidad en su Administración e incluso en el ámbito privado alegando una caza de brujas contra los seguidores del líder religioso Fethullah Gülen, a quien culpa de la asonada.

Las dimensiones de la purga han crecido desde su inicio el sábado.

Las dimensiones de la purga han crecido desde su inicio el sábado.

Se han producido alrededor de 50.000 destituciones en los ámbitos público y privado, así como unas 9.000 detenciones por supuestos vínculos golpistas. Y Ankara le ha retirado la licencia a 24 medios de comunicación audiovisuales acusados de difundir el ideario gülenista.

La Convención Europea de Derechos Humanos fue creada tras la Segunda Guerra Mundial para garantizar las libertades civiles y los derechos humanos en el continente y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo es el encargado de implementarla. Entre otras cosas, prohíbe la tortura y el abuso de poder y protege la libertad de expresión, el derecho a la vida y el derecho a recibir un juicio justo.

Su Artículo 15 (disponible aquí) estipula que "en tiempos de guerra u otra emergencia pública que amenace la vida de la nación, cualquiera de las partes puede tomar medidas para derogar sus obligaciones bajo esta Convención en la medida estrictamente requerida por las exigencias de la situación, siempre que dichas medidas no vayan contra sus obligaciones de acuerdo a la legislación internacional".

Turquía está suscrita a la Convención porque forma parte desde 1950 del Consejo de Europa, organización internacional que incluye a Estados fuera de la Unión Europea. El lunes, la presidenta del Comité de Ministros del Consejo pidió a Turquía que respetara el orden constitucional y le recordó que tenía obligaciones derivadas de la Convención Europea de Derechos Humanos.

"La mejor respuesta a un intento de desestabilizar la democracia es respetar las instituciones democráticas", declaró Marina Kaljurand, que también es titular de Exteriores de Estonia. "Además, como miembro del Consejo de Europa, Turquía tiene obligaciones derivadas de la Convención (...) Esto incluye el derecho a la vida, que debe ser protegida en cualquier circunstancia, y el derecho a un juicio justo".

Como parte de su paquete de medidas extraordinarias tras la fallida asonada, el Gobierno de Erdogan ha sugerido la posibilidad de resucitar la pena capital. Esto llevó a Bruselas a advertir de que, con la pena de muerte, Turquía tendría que olvidarse de formar parte algún día de la UE.

"Permítanme ser clara. Ningún país puede convertirse en Estado miembro de la UE si introduce la pena de muerte", aseveró la representante de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, según recoge CNN.