Theresa May

Las cuatro frases que definen a la próxima primera ministra de Reino Unido

Pese a haber apoyado la permanencia en la UE, la dura postura de Theresa May hacia la inmigración despierta críticas.

La ministra de Interior británica, Theresa May, tomará las riendas del país.

La ministra de Interior británica, Theresa May, tomará las riendas del país. Reuters

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Theresa May prepara la mudanza al número 10 de Downing Street. Este lunes, su rival en la contienda conservadora, Andrea Leadsom, ha retirado su candidatura alegando que la mitad del grupo parlamentario tory apoya a la ministra del Interior. May tomará las riendas el miércoles, ha anunciado el líder saliente, David Cameron.

Aquí, cuatro frases que ilustran su visión para el país:

1.- BREXIT: “La UE está lejos de ser perfecta (...) pero, en mi opinión, es por nuestro interés nacional que sigamos siendo un miembro de la Unión Europea”.

Así anunció May a comienzos de año que apoyaría a su primer ministro de cara al referéndum sobre el brexit. La ministra del Interior criticó a la Unión Europea como un ente con necesidad de transformación pero recomendó la permanencia de Reino Unido en los Veintiocho por razones prácticas, como la seguridad y el acceso a los mercados mundiales.

2.- INMIGRANTES: “Como parte de la negociación tendremos que evaluar este asunto de los ciudadanos europeos aquí en Reino Unido y quiero asegurarme de que no sólo podamos garantizar un lugar para esas personas sino también para los ciudadanos británicos que se encuentran en otros Estados miembros. Nadie necesariamente se queda en un sitio para siempre”.

Con estas palabras se refirió May a los más de dos millones de expatriados comunitarios en Reino Unido el pasado domingo en televisión, donde advirtió que los europeos podrían inmigrar en masa al país isleño antes de consumarse el brexit.

Sus palabras han despertado voces críticas a ambos lados del espectro político británico que piden protección para los expatriados europeos. Entre ellas se encuentra su (retirada) rival en las primarias tories, Andrea Leadsom, quien aseguró que no permitiría que se use a personas como “monedas de cambio”.

3.- ECONOMÍA: “Cuando la inmigración es demasiado alta, cuando el ritmo de cambio es demasiado acelerado, resulta imposible construir una sociedad cohesionada (...) y sabemos que para la gente con salarios bajos, los salarios bajan aún más mientras alguna gente es expulsada del mundo laboral directamente”.

En el último congreso del Partido Conservador el pasado otoño, May defendió el control de la inmigración como método para mejorar la economía y las condiciones sociales. La ministra del Interior aseveró que “en el mejor de los casos, el efecto fiscal y económico neto de la inmigración es cercano a cero”.

4.- SEGURIDAD: “Para enfrentarnos a esta amenaza [el terrorismo y la radicalización] de manera efectiva, no podemos seguir buscando simplemente soluciones internas”, dijo Theresa May en una visita a Washington DC al inicio del año, según recoge The Telegraph.

La ministra de Interior ha defendido la permanencia en la UE como instrumento para asegurar la seguridad nacional. “Debe haber cooperación nacional, una estrategia común, flujos de información e inteligencia y deben cerrarse las lagunas tecnológicas que explotan los extremistas”, añadió.

May ha desarrollado también una dura política nacional. Ha arremetido contra la radicalización y en abril pidió que, independientemente del resultado del referendo, Reino Unido se desvinculara de la Convención Europea de Derechos Humanos citando que demoró la extradición y la deportación de extremistas.