Brexit

Theresa May gana la primera ronda de las primarias para suceder a Cameron

La ministra del Interior de Reino Unido obtuvo el apoyo de la mitad de su grupo parlamentario. El exministro de Defensa Liam Fox y el candidato emergente Stephen Crabb han abandonado la contienda.

Theresa May en Downing Street

Theresa May en Downing Street

La ministra del Interior, Theresa May, ha ganado la primera ronda de la contienda para suceder a David Cameron al frente del Partido Conservador y el Reino Unido.

165 diputados conservadores -la mitad de su grupo parlamentario en Westminster- le han dado su apoyo en la votación celebrada este martes. El exministro de Defensa Liam Fox ha quedado eliminado de la contienda tras quedar último con apenas 16 votos. El proeuropeo Stephen Crabb, que quedó cuarto, se ha retirado voluntariamente de la contienda y ha manifestado su apoyo a May.

El ministro de Justicia, Michael Gove, -quien precipitó la caída del favorito inicial, Boris Johnson- ha obtenido el tercer puesto con 48 votos, por detrás de la también euroescéptica Andrea Leadsom, quien ha logrado el respaldo de 66 de sus compañeros de bancada. 

Los parlamentarios tories alzarán de nuevo la voz el jueves para dejar dos finalistas. Entonces, las bases conservadoras, unos 150.000 afiliados, votarán para elegir a su nuevo líder, que se conocerá en septiembre.

En un principio, Johnson, el exalcade de Londres, era el favorito a tomar las riendas de la formación conservadora, pero la semana pasada dio la sorpresa al anunciar que no participaría en la contienda después de que su compañero en la campaña por el brexit Michael Gove se sumara a la competición.

May se perfiló entonces como la mejor apuesta en la primaria. El hecho de que apoyara al primer ministro en el referéndum desde un perfil bajo pero mantenga una postura dura de cara a la inmigración le permite presentarse como una candidata capaz de "unir" al resquebrajado Partido Conservador.

"Estoy satisfecha con el resultado y muy agradecida a mis compañeros por su apoyo hoy", ha declarado la ganadora del día. "Tenemos una gran labor por delante: unir al partido y al país para negociar el mejor acuerdo posible mientras dejamos la UE y para hacer que Reino Unido funcione para todos (...) Soy la única candidata capaz de lograr esas tres cosas como primera ministra".

Al abandonar la competición, Fox ha afirmado que el nuevo líder conservador debe ser alguien con "experiencia", recoge The Guardian, con lo que descartaría ofrecer su apoyo a figuras emergentes como Leadsom o Crabb. 

Andrea Leadsom, secretaria de Estado de Energía y Cambio Climático, ha logrado impulso en la competición conservadora y ha adelantado a Gove, una figura sénior de la formación política y una de las caras más visibles en el plebiscito sobre la permanencia de Reino Unido en la UE.

Pese a ser euroescéptica, Leadsom ha cargado contra May por negarse a garantizar a los más de dos millones de ciudadanos comunitarios en Reino Unido que puedan permanecer indefinidamente en el país. May ha afirmado que el estatus de los europeos que viven en las Islas Británicas y de los británicos residentes otros Estados miembros serán objeto de las negociaciones de divorcio entre Londres y Bruselas.

"De ninguna manera serán una moneda de cambio en nuestras negociaciones", afirmó desafiante Leadsom en respuesta a las palabras de May. Leadsom, sin embargo, se ha visto envuelta en polémica esta semana después de que se la acusara de publicar en Twitter que Reino Unido está "infestado de extranjeros" y luego borrar el comentario.

El galés Stephen Crabb, que pidió el voto a favor de la UE en el plebiscito, logró salvar los muebles al quedar cuarto con 34 votos, pero ha acabado retirándose y jurando lealtad a May.

Quienquiera que gane la pugna por sustituir a David Cameron tendrá que conducir un país dividido y en crisis. Tras conocerse el resultado de la consulta, el primer ministro saliente anunció su dimisión, que será efectiva cuando encuentre un sustituto. 

Cameron ha pospuesto importantes decisiones para que caigan en manos de su sucesor, como las negociaciones de divorcio con la UE o el futuro de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido. Tendrá la responsabilidad de activar Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que dará inicio a la cuenta atrás para la desconexión de Reino Unido.