Elecciones EE.UU. 2016

Estos son los encargados de poner a Trump en la Casa Blanca

El candidato republicano ha cambiado la alineación de su equipo de campaña para derrotar a Hillary Clinton en las elecciones.

Trump se está quedando rezagado en las encuestas.

Trump se está quedando rezagado en las encuestas. Reuters

A tan sólo tres meses de las elecciones, el candidato republicano, Donald Trump, ha decidido reformar la delantera de su equipo de campaña, que probablemente consagrará la estrategia de confrontación pautada por el multimillonario desde el inicio de la contienda.

Su nuevo fichaje es Stephen Bannon, directivo de la web de noticias conservadora Breibart News, que será el presidente ejecutivo de la campaña del magnate. Pero Trump también ha tirado de 'cantera' al ascender a Kellyanne Conway, quien trabajaba para él como analista de encuestas, al puesto de jefa de campaña.

“Conozco a Steve y Kellyanne desde hace muchos años. Son personas tremendamente capaces y capacitadas a las que les encanta ganar y saben cómo ganar”, ha declarado el magnate en un comunicado, divulgado en un momento en que las encuestas sonríen a su rival, la demócrata Hillary Clinton.

Tras el último cambio en la alineación, estos son los encargados de sentar a Trump en el Despacho Oval de Washington:

PAUL MANAFORT, LA CONEXIÓN UCRANIANA

El presidente de la campaña de Trump, Paul Manafort, ha logrado conservar su puesto pese a que el New York Times lo pusiera entre la espada y la pared el pasado fin de semana. El rotativo neoyorquino publicó un artículo donde asegura que un partido prorruso de Ucrania pagó un total de casi 13 millones de dólares al hombre de confianza de Trump.

“Investigadores del Gobierno encontraron su nombre al examinar documentos secretos mientras intentaban desenmarañar una red de corrupción que, dicen, fue utilizada para robar activos ucranianos e influir en las elecciones durante el Gobierno del principal cliente del señor Manafort, el expresidente Viktor F. Yanukovych”, escribió la cabecera norteamericana. El afectado rechazó las informaciones del New York Times afirmando que era un sinsentido.

Este bache llega apenas un par de meses después de que Trump nombrara a Manafort presidente de su campaña y su principal estratega electoral en mayo. Manafort ya había entrado en el equipo del magnate en marzo con el objetivo inicial de lograr apoyos entre sus camaradas republicanos de cara a la Convención Nacional de la formación dada su experiencia en pasados congresos del partido.

Como presidente de campaña, ha intentado moderar las tácticas de Trump, en contraste con la postura del ex jefe de campaña despedido en junio, Corey Lewandowski, que defendía el lema "dejemos a Trump ser Trump".

Manafort ha hecho de aupar a políticos controvertidos un modo de vida. Su firma difunta Black, Manafort, Stone and Kelly (BMSK) tuvo clientes como el dictador de Filipinas Ferdinand Marcos, el dictador de Zaire Mobutu Seko o el líder rebelde angoleño Jonas Savimbi, informa la revista Fortune.

En un comunicado difundido por la campaña de Trump, Manafort ha acogido con alegría los cambios anunciados este miércoles por su superior: “Es absolutamente necesario que expandamos nuestro equipo con talento de primera clase. Steve y Kellyanne son profesionales respetados que creen en el señor Trump y su mensaje y que, sin duda, ayudarán a llevar a la campaña al siguiente nivel de éxito”. Sin embargo, algunos ven en la decisión del magnate una maniobra que deja a su presidente de campaña en un segundo plano.

STEPHEN BANNON, EL 'ANTISISTEMA'

Bannon ha pasado de apoyar a Trump desde fuera a apoyarlo desde dentro. El portal de noticias del que procede, Breibart News, ha defendido al magnate a capa y espada y cargado contra aquellos escépticos con él, como el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Paul Ryan.

El Washington Post describe a Bannon como “famoso por su fiera política anti-establishment”, esto es, por su oposición a la élite política tradicional.

“Stephen K. Bannon ha sido nombrado CEO [consejero delegado], dejando de lado temporalmente su papel en Breibart News, para trabajar a tiempo completo en un nuevo puesto diseñado para potenciar la estrategia de tipo empresarial de la campaña del señor Trump”, reza el comunicado divulgado por el equipo del candidato republicano.

Antiguo trabajador del banco de inversión Goldman Sachs, Bannon carece de experiencia en el mundo de las campañas electorales pero comparte el estilo combativo de Trump. La propia campaña subraya que Bloomberg lo describió como “el operativo político más peligroso de Estados Unidos”.

La razón por la que la agencia de noticias lo llamó así es porque, en su opinión, es una suerte de “Jekyll y Hyde” que utiliza tácticas políticas agresivas mientras difunde su ideario a través del Government Accountability Institute, una respetada ONG. Esta organización elaboró un libro que alega que los Clinton se hicieron ricos gracias a gobiernos y empresas extranjeros y tuvo gran repercusión.

Kellyanne Conway, la estratega

Conway entró a formar parte de la campaña de Trump el mes pasado como analista de encuestas. La ahora jefa de campaña es la fundadora de la empresa de sondeos The Polling Company, Inc./WomanTrend.

Desde su nuevo puesto, Conway “trabajará frecuentemente con el señor Trump en materia de mensaje y viajes al mismo tiempo que trabajará codo a codo con el señor Bannon y el señor Manafort en todos los aspectos relacionados con el avance de la campaña”.

La jefa de campaña ha afirmado a Fox News que animará al candidato republicano a centrar sus discursos en sus propuestas legislativas. “No hay pruebas de que los votantes quieran que estas elecciones sean todo cacofonía sin contenido ni sustancia”, ha afirmado a la cadena conservadora.

Conway ha trabajado para numerosos políticos como el ex presidente de la Cámara de Representantes y ex aspirante a la Casa Blanca Newt Gingrich o el gobernador de Indiana, Mike Pence, compañero en la contienda electoral de Donald Trump.

El Washington Post la galardonó con el premio 'Bola de Cristal' por su capacidad de predecir con precisión en los procesos electorales.