Venezuela

El chavismo reprime con bombas de gas a la oposición venezolana

La marcha  para exigir el revocatorio contra Maduro fue impedida por funcionarios de seguridad.

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La oposición venezolana una vez más se ha quedado con las ganas de marchar y protestar para exigir que se cumplan los procedimientos para activar el referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. La manifestación prevista para este 18 de mayo en Caracas hasta el Consejo Nacional Electoral (CNE) no pudo realizarse como estaba previsto.

El principal motivo de la manifestación convocada para el 18 de mayo por la oposición era exigirle al Poder Electoral que anuncie cuáles serán los centros donde se deben verificar las firmas recolectadas como primer paso para activar el revocatorio contra Maduro.

La oposición entregó al CNE, el 9 de mayo, 1.850.000 firmas recaudadas en dos días, a pesar de que el CNE exige en principio 195.721 firmas para activar este derecho constitucional y electoral. Aunque los lapsos legales hablan de cinco días continuos para su verificación y anuncio de los puntos de validación, esto no ha ocurrido.

El lugar de salida de la marcha, Plaza Venezuela (punto medio entre el este y el oeste de la capital venezolana) fue tomado desde tempranas horas de la mañana por funcionarios policiales y de la Guardia Nacional Bolivariana, uno de los componentes militares. Pero también por partidarios del chavismo, en su mayoría trabajadores de empresas del Estado, ataviados con franelas rojas, que se congregaron en ese espacio para manifestar su apoyo al gobierno de Maduro y a la revolución Bolivariana.

Los manifestantes no llegaron a la plaza por esta causa. Tampoco les fue fácil tras el cierre de 14 estaciones del transporte subterráneo y que, según funcionarios del Metro de Caracas, se debía a medidas de seguridad.

Pero aún así los caraqueños decididos a marchar llegaron a pie a las adyacencias de Plaza Venezuela y decidieron reunirse unos metros más lejos para evitar confrontaciones.

“Esto ya no se aguanta”

La falta de comida e incluso el hambre que ya están comenzando a sentir los venezolanos, la escasez generalizada, los altos precios y la crisis que vive Venezuela han sido los motivos para salir a la calle de nuevo, según los comentarios recogidos por EL ESPAÑOL en la manifestación.

El hartazgo de los manifestantes era evidente. Que los policías les informaran que no podían marchar no era bien recibido, más bien era el aliciente para seguir adelante sin temor a ser reprimidos, como al final ocurrió.

“Estamos pasando hambre, no hay comida, no hay nada, queremos el revocatorio para salir de esto”, le gritaba Gloria Hernández a los policías que les impedían caminar. La señora, de 58 años, acudió con su esposo porque están convencidos de que la vía del revocatorio es la mejor para que no ocurra una guerra civil o un golpe de Estado.

Sin esperar a los líderes de la oposición, centenares de personas decidieron confrontar a los funcionarios y burlaron un primer piquete policial a la altura de la reconocida torre “La Previsora” y corrieron hasta la avenida Libertador, una de las principales avenidas de Caracas y que se distingue por tener dos niveles: una vía expresa inferior y otra pista superior.

Apenas pudieron marchar tres cuadras y se toparon con un gran contingente de funcionarios con escudos. Allí los frenaron. Un centenar de personas decidió entonces llegar a la parte baja de la avenida y correr por esa vía en dirección al centro de la ciudad, pero metros más adelante los esperaba otro contingente de policías y guardias, que los dispersaron con gases lacrimógenos.

En ese primer enfrentamiento resultó herido Roberto Campos con el impacto de una de las bombas lacrimógenas en su cabeza. 

“El Gobierno no entiende que no es la oposición, es todo el pueblo el que quiere que Maduro se mida en unas elecciones, que mida su popularidad para ver si se va o se queda. Ya esto no se aguanta”, dijo Campos. A pesar de tener una herida abierta se quedó en la manifestación.

Tras ese incidente los ánimos de los manifestantes aumentaron, siguieron llegando personas a la protesta y entre ellos arribaron varios líderes de la oposición venezolana como Henrique Capriles Radonski, el dos veces candidato presidencial; el presidente del Parlamento venezolano, Henry Ramos Allup, y decenas de diputados opositores.

Trataron de negociar con la policía que los dejaran avanza con la manifestación pero no lo lograron.

Capriles planteó la posibilidad de entregar un documento firmado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a uno de los rectores principales del Poder Electoral venezolano, donde exigen que se cumplan los plazos previstos en el reglamento oficial que rige la convocatoria de los referendos revocatorios, que se cumpla con la Constitución venezolana y con el derecho al voto.

Tras más de una hora llegó el rector del CNE Luis Emilio Rondón, junto al secretario del ente electoral, para recibir el documento en plena protesta y traspasando los cordones de seguridad. Acto seguido los líderes opositores se retiraron, dando por culminada la manifestación.

Represión y detenidos

La gente no se fue de la avenida Libertador. Un centenar de personas se quedó en el lugar, dispuestos a traspasar los cordones policiales y cumplir con la meta de llegar al ente electoral.

En uno de esos intentos, un grupo de jóvenes bajó hasta la parte baja de la avenida (a la vía expresa) y se enfrentaron a cuatro policías (dos hombres y dos mujeres) que les impedían el paso. En ese momento se produjo un enfrentamiento, los manifestantes golpearon a los policías con puños cerrados y patadas mientras estos se defendían con sus escudos.

La escena de violencia activó al contingente policial, que se movilizó hasta el lugar y los dispersó con más gas lacrimógeno. Los manifestantes se dispersaron pero no se fueron.

Para Capriles Radonski esta agresión a los policías, ocurrido minutos después de que él y los diputados de oposición se retiraran, fue causado por “infiltrados”. “Mientras estuvimos allí no pasó nada, eso habrá sido generado por el propio gobierno”, ha dicho a través de sus redes sociales.

En el interior del país las movilizaciones hasta las sedes regionales del Poder Electoral también fueron reprimidas en algunas ciudades.

En rueda de prensa, la oposición informó de que de las 23 manifestaciones convocadas en Venezuela (una en cada estado, hasta las sedes regionales del Poder Electoral), hubo represión en cinco estados: Carabobo, Mérida, Barinas y Nueva Esparta, además de Caracas. En todas se reportaron gases lacrimógenos, en algunos atacaron a los manifestantes con perdigones y hubo heridos. En Nueva Esparta, entidad de la isla Margarita, la protesta finalizó con 17 personas detenidas, que se suman a los detenidos en la capital venezolana. 

“Esta lucha no ha terminado el día de hoy y no terminará hasta que se cumpla con la Constitución. Nuestra lucha es pacífica, democrática y constitucional, no queremos que ocurra un estallido social”, ha expresado Capriles en horas de la tarde, hora de Caracas.