Venezuela

El chavismo impide la marcha de la oposición contra Maduro

Agentes de seguridad lanzan gases lacrimógenos e impiden el paso de la manifestación para pedir el referéndum que podría echar del poder al presidente venezolano.

Un opositor es golpeado por los guardias durante los tensos momentos vividos en Caracas.

Un opositor es golpeado por los guardias durante los tensos momentos vividos en Caracas. Reuters

La oposición había convocado una marcha en la Plaza de Venezuela en Caracas y otras ciudades del país en la mañana de este miércoles, pero ni siquiera ha podido comenzar. Simpatizantes del chavismo ataviados con franelas rojas y ambientados con música progubernamental habían tomado la plaza con anterioridad. Numerosos agentes de policía estaban posicionados alrededor. Además, en Twitter los venezolanos han denunciado el cierre del metro de Caracas para complicar la llegada de los manifestantes al centro de la capital. 

Convocados por el excandidato a la presidencia venezolana y líder opositor, Henrique Capriles, los manifestantes piden el recuento de las casi dos millones de firmas presentadas al Consejo Nacional Electoral (CNE) como exige la ley para iniciar el trámite de un referéndum revocatorio que podría echar del poder a Nicolás Maduro.

"Queremos hacerlo [tramitar el referéndum] en paz, respetando la Constitución", ha manifestado Capriles más tarde en directo a través de las redes sociales

Para evitar enfrentamientos, la oposición se ha dirigido mayoritariamente a la Avenida del Libertador -una gran vía de la capital-, donde de nuevo se han encontrado con diversos piquetes de la Guardia Nacional -militares encargados del orden público- impidiéndoles el paso. Han lanzado bombas lacrimógenas, y al menos una de ellas ha caído sobre la cabeza de un manifestante causándole heridas.

En estos momentos los manifestantes tratan de avanzar hacia la sede del CNE abriéndose paso por distintas calles o un túnel que atraviesa la Avenida del Libertador, bajo altos niveles de tensión.

Capriles y el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, que también pertenece a la oposición, han tratado de convencer a la Guardia Nacional de que permita proseguir la marcha y han pedido a los manifestantes que no se dispersen, con escaso éxito.

Tras una hora en calma, los manifestantes han vuelto a romper el piquete policial y tratan de alcanzar -aún desde la lejanía- el CNE. Algunos la emprendieron a golpes contra unos policías. En respuesta, otros compañeros les han lanzado más gases lacrimógenos.

Finalmente, el rector del organismo electoral, Luis Emilio Rondón, se ha desplazado a la Avenida Libertador, donde Capriles y Ramos Allup han podido entregarle un documento en el que solicitan la validación de las firmas para activar el revocatorio.

Tras este momento y apenas dos horas después de haberse iniciado la manifestación, los líderes opositores y la mayoría de manifestantes se han retirado, aunque aún permanecen algunos centenares de personas tratando de abrirse paso contra la Guardia Nacional.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha manifestado este miércoles que si Maduro impide el referéndum, será "un dictadorzuelo más". "Cuando la política está polarizada, la decisión debe volver al pueblo, eso es lo que tu Constitución dice", ha señalado en un comunicado que ha publicado encabezando la página web de la OEA. El presidente venezolano le había acusado este martes de ser un "agente de la CIA".