Teodoro Obiang Nguema

Obiang, el dictador africano que quiere batir a su homólogo Gadafi

Tras las elecciones celebradas de cara a la galería, intenta superar la barrera de los 40 años en el poder.

Teodoro Obiang votando en las elecciones de Guinea Ecuatorial.

Teodoro Obiang votando en las elecciones de Guinea Ecuatorial. EFE

Muamar al Gadafi cayó tras 42 años dominando Libia, Hosni Mubarak consiguió gobernar Egipto durante tres décadas y Teodoro Obiang está dispuesto a batir a ambos. Tras casi 37 años en el poder, este domingo la celebración de "elecciones" en Guinea- Ecuatorial (a las que la oposición no se ha presentado tras denunciar irregularidades), el único país africano donde la lengua oficial es el español, ha confirmado formalmente que podrá permanecer al frente del país al menos otros 7 años. 

Si en ese tiempo no surge un levantamiento en su contra, Obiang cumplirá 80 años al final del nuevo tramo legislativo. "Yo creo que la publicación negativa que muchos medios han hecho de Guinea Ecuatorial deben de ser montajes para dar una mala imagen del país", afirmó en una entrevista con la televisión pública rusa Russia Today en febrero de 2014.

Con una población de unos 740.000 habitantes cuya edad media es de 19,5 años según el almanaque mundial de la CIA (World Factbook), pocos ecuatoguineanos conocen una realidad que no sea la impuesta por Obiang. Un repaso a los datos básicos que describen habitualmente a un país para comprobar su calidad de vida y libertad junto a su comparación con el resto del mundo (más de 220 países) basta para verificar que no se trata de ningún montaje:

- Esperanza de vida de 63,85 años, lo que equivale al puesto 183 mundial.

- Alta tasa de mortalidad infantil (puesto 14).

- Gastos sanitarios del 3,5% del PIB (puesto 149).

- Sólo 15.100 líneas de teléfono fijo (puesto 194) y 516.500 de móvil (puesto 170).

- Los medios de comunicación "privados" pertenecen al hijo mayor de Obiang (sí hay acceso a televisión por satélite); Reporteros Sin Fronteras sitúa al país en el puesto 168 de 180 en cuanto a libertad de prensa mundial en 2015.

- Acceso casi nulo a internet: en el puesto 227 de un ranking de 232.

- 28% de los niños (entre 5 y 14 años) trabajan, según estimaciones del año 2000.

Algo en lo que obtiene un resultado alto es en la alfabetización, de algo más del 95% de la población, según estos datos de la CIA. También en el PIB per cápita de 33.300 dólares (puesto 54 mundial), según estimaciones de 2015, gracias a sus depósitos de gas y petróleo.

"Claro que el valor de estas variables tiende a reducirse a la mera estadística si se tiene presente que poco o nada de este mar de riqueza ha llegado a la gran mayoría de la población, la cual, antes bien, ve cómo se endurecen sus condiciones de vida", denuncia el centro de pensamiento e investigación barcelonés CIDOB sobre su "extraordinario boom del petróleo" a principios del presente milenio.

"Yo hago una vida política realista. Donde a mí me dan, ahí voy", declaró Obiang en otra entrevista concedida a la BBC en 2012 al ser preguntado por los negocios chinos que se expanden por su país y otros muchos lugares de África. "Me voy a China, porque China me ha dado un préstamo de 2.000 millones que otro no me ha dao [SIC]".

No soy yo el que tiene que trazar el fin de mi carrera, sino el pueblo

En aquella ocasión el periodista le preguntó si en 2016 llegaría el fin de su carrera, puesto que en 2011 había convocado un referéndum por el cual se voto afirmativamente a limitar la presidencia a dos mandatos de 7 años, y él ya llevaba por entonces más de tres décadas en el poder.

"No soy yo el que tiene que trazar el fin de mi carrera, sino el pueblo", argumentó y se escudó en que la nueva ley no podía tener efectos retroactivos. Eso es lo que ha sucedido oficialmente este domingo en Guinea Ecuatorial y Obiang -efectivamente- no parece tener intención de trazar el fin de su mandato.

"Férreamente protegido por una guardia pretoriana de soldados marroquíes y por sus guardaespaldas paramilitares, los ninjas (para algunos, una versión local de los infames Tontons Macoute de la Haití duvalierista), el dictador continuó administrando el país como un feudo particular, amedrentando a capricho y dispensando dádivas y favores al omnipresente clan de mongomo", describe el CIDOB sobre su gobierno en la primera mitad de los años 90.

A pesar de todo ello y las denuncias de organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, Teodoro Obiang consiguió que la Unesco no le retirara la financiación del polémico premio científico que llevaba su nombre. El organismo cultural y de educación de Naciones Unidas se contentó con cambiar su denominación a "Premio Unesco- Guinea Ecuatorial", concedido por primera vez en 2012. Human Rights Watch lo calificó de "decepcionante e irresponsable".

Rajoy, Zapatero, Moratinos, Bono... todos ellos se han reunido con el mandatario en época de gobierno del Partido Popular. La visita de los tres socialistas en 2014 fue altamente criticada, aunque ellos defendieron la promoción para abolir la pena de muerte. Rajoy también se dejó fotografiar con él con una amplia sonrisa en la cara mientras le estrechaba la mano. El dictador también acudió al funeral por Adolfo Suárez de motu proprio, algo que el Gobierno afirmó no poder evitar, según recogió entonces El País.

El dictador libio Gadafi también había intercambiado encuentros con el gobierno español en diferentes ocasiones, llegando a instalar sus jaimas en los jardines de Moncloa durante la presidencia de Zapatero. O como cuando durante una visita de José María Aznar a Libia en 2003 Gadafi le regaló un caballo. El rey Juan Carlos también lo recibió en La Zarzuela.

Obiang parece dedidido a seguir los pasos del dictador libio y superar sus años en el poder. Además hay quien le siga, pues "una característica siempre presente en el régimen de Obiang (...) es el nepotismo", según el CIDOB. Hermanos, primos, sobrinos, tíos, cuñados y demás parientes conforman el poder junto a él. Dentro de 7 años, en agosto de 2023 ya cumpliría 44 años al frente de Guinea- Ecuatorial y superaría los 80 años de vida.