Derechos Humanos

¿Elecciones en Siria? Claves de unos comicios en plena guerra

El 50% de la población siria está desplazada dentro y fuera de un país donde el alto el fuego no se respeta.

Carteles electorales en Damasco para las elecciones en medio de la guerra.

Carteles electorales en Damasco para las elecciones en medio de la guerra. Reuters

Con más de 6 millones de refugiados fuera del país, un alto el fuego que no se respeta y grupos terroristas en medio de la guerra civil atemorizando también a la población, las elecciones parlamentarias que el Gobierno de Bashar al Asad ha convocado para este miércoles tienen todos los ingredientes para el fracaso en términos democráticos.

Todo ello sin contar que han fallecido más de 250.000 sirios en el conflicto (otras fuentes elevan la cifra a 470.000) y que la representación de la oposición está aún más mermada que antes de estallar la guerra en este régimen autocrático. Un régimen en el que Asad acostumbraba a ganar con un apoyo de en torno al 90% de la población después de heredar el cargo del 'león de Damasco', su padre, en el año 2000.

Los ataques a civiles continúan

El alto el fuego pactado entre el Gobierno central y el grueso de la oposición en febrero ha rebajado el nivel de enfrentamiento armado entre estas dos partes en las últimas semanas. Además Rusia se ha retirado de la primera línea de batalla en la que apoyaba a Asad y cuyos bombardeos sobre Alepo estaban provocando la última gran huida de sirios en busca de refugio hacia la cercana frontera norte con Turquía (zona donde por cierto, según las últimas informaciones, el autodenominado Estado Islámico se está extendiendo).

Si bien, los bombardeos del régimen se han vuelto a producir en la provincia de Alepo, según denunció este mismo martes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con base en Londres. La lucha allí se libra en estos momentos contra “batallones islamistas” y opositores.

Daños en un vecindario opositor de Alepo tras un bombardeo el 11 de abril de 2016.

Daños en un vecindario opositor de Alepo tras un bombardeo el 11 de abril de 2016. Reuters

La guerra continúa, aunque sea con menos intensidad. Por una parte, los grupos que todas las partes consideran terroristas -Al Nusra y el autodenominado Estado Islámico- no forman parte del acuerdo del “cese de hostilidades”. De hecho, Al Nusra (considerada la rama de Al Qaeda en el Levante de Oriente Medio) avanza en varios frentes arrebatando terreno a las fuerzas del régimen también en esa zona sur de Alepo, de acuerdo con la misma fuente.

Por otra parte, el alto el fuego acordado es relativo y además el apoyo de Putin a Asad no va a parar, según escribía Nikolay Khozanov, investigador especializado Rusia del centro de pensamiento británico Chatham House, después de que el Kremlin anunciara su retirada parcial. Khozanov no duda de que Moscú seguirá proporcionando a su aliado árabe el “equipamiento, entrenamiento y apoyo militar necesarios”.Este mismo martes Human Rights Watch denunció que los ataques “indiscriminados” continúan y siguen matando a civiles. Uno de los más mortales registrados fue un bombardeo del Ejército sirio sobre la ciudad de Deir al Asafir se llevó la vida de al menos 31 civiles, incluidos 12 niños, según la organización.

“El descenso en el número de víctimas ha traído un muy necesitado respiro a los sirios, pero muchos civiles aún están muriendo en ataques ilegales”, ha lamentado Nadim Houry, vicedirector de HRW en Oriente Medio, que ha pedido a EEUU y Rusia su nueva mediación para que cesen estos enfrentamientos.

Sin población que vote

“La situación humanitaria en Siria sigue siendo profundamente preocupante con más del 50% de la población desplazada en el interior de Siria y en los países vecinos”, apuntaba la Comisión Europea en un reciente comunicado. En total, 621.485 sirios han pedido asilo en la UE desde abril de 2011, según Eurostat. Otros 26.500 solicitaron refugio en otros países europeos.

Pero el grueso de los refugiados sirios se encuentra en los países vecinos, que acogen a 4.837.000, la mayor parte en Turquía (2.749.000) y Líbano (1.055.000), informa la agencia de ayuda a los refugiados de la ONU, Acnur.

Son un total de más de 6 millones de personas fuera del país de una población de 22,4 millones de sirios antes de que estallara el conflicto en la primavera de 2011. Las últimas estimaciones del almanaque mundial de la CIA (World Factbook) reducen la población a 17 millones en julio de 2014.

En los cinco años de guerra, las estimaciones más a la baja sobre fallecidos hablan de la pérdida de 250.000 personas (son de la ONU, un recuento que dejó de actualizar a finales de 2014 al no poder acceder a datos fiables). Un reciente informe del Centro Sirio para la Investigación Política (SCPR por sus siglas en inglés) publicado con motivo del quinto aniversario del conflicto aumentó el cálculo a 470.000. Este centro estima que el 11,5% de la población ha muerto o resultado herida durante el conflicto.

El mediador de la ONU para Siria ha deslegitimado estas elecciones parlamentarias.

El mediador de la ONU para Siria ha deslegitimado estas elecciones parlamentarias. Reuters

Con menos oposición que nunca

En la capital, Damasco, los paseantes pueden encontrarse con carteles electorales de los candidatos a estas legislativas en las que se votan los 250 escaños del Parlamento unicameral sirio. Pero además de las dificultades que ya suponían para la oposición las elecciones antes de que estallara el conflicto, sumado a todas las trabas que supone la guerra, en este caso la coalición opositora presente en Siria –el Comité Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático- no se presenta.

Su objetivo, según recogió la cadena alemana Deutsche Welle, es boicotear unos comicios que consideran deslegitimados y quieren evitar respaldar con su presencia lo que creen que es un paripé del régimen para llegar con más fuerza a las conversaciones de paz que se retoman en Ginebra esta semana.

Los comicios se celebran sólo en el territorio controlado por Asad. El mediador de la ONU en las conversaciones de paz de Siria, Staffan de Mistura, ha quitado legitimidad a las elecciones al explicar que sólo le interesan si cumplen los “requisitos de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad, es decir, las que tienen que organizarse en menos de 18 meses, ser supervisadas por la ONU y en la que participen los refugiados", recoge EFE.

Asad defendió los comicios ante un grupo de senadores rusos con el que se reunió este martes. "En Siria existe una activa vida política. Cerca de 12.000 personas participarán como candidatos en los comicios parlamentarios (...), más que en muchos países occidentales", aseguró, según uno de los senadores. Sin embargo, la Comisión Judicial Suprema para las Elecciones de Siria ha informado de que hay 3.450 candidatos.

El grupo terrorista Estado Islámico (o Daesh por su acrónimo en árabe) ha perdido el control de Palmira en favor de fuerzas pro régimen, pero sí cobran fuerza en otra ciudad, llamada Deir ez- Zour, según el seguimiento que hace el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW por sus siglas en inglés) sito en Estados Unidos y organismo de referencia internacional para conocer el estado de los frentes en la guerra siria. Raqa y el norte de Alepo también están en manos de estos terroristas.

El Gobierno de Asad ha anunciado que se sumará a la nueva ronda de conversaciones de paz de Ginebra el día 15 debido a los comicios, mientras los representantes de la oposición -el Alto Comité Negociador- llegaron a la ciudad suiza este martes sin que las elecciones alteraran su agenda.