Argentina

Los papeles de Panamá: el escándalo mancha la fortuna de Mauricio Macri

El recientemente electo presidente de Argentina niega haber participado de una sociedad 'offshore'.

Macri es otra de las personalidades afectadas por el escándalo.

Macri es otra de las personalidades afectadas por el escándalo.

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La investigación sobre los papeles de Panamá reveló que el presidente argentino, Mauricio Macri, integró una sociedad registrada en Bahamas que funcionó durante doce años (1998-2009) y cuya existencia nunca fue declarada por el empresario que, desde el año 2007, ocupa ininterrumpidamente cargos electos.

Pero ese no es el único vínculo que ata al hijo de uno de los hombres más ricos del país con la investigación del Consorcio de Periodistas de Investigación Internacional (ICIJ por sus siglas en inglés).

Macri declaró en plena campaña electoral una fortuna de casi 53 millones de pesos que incluía acciones en las compañías familiares y depósitos en cuentas bancarias de Suiza y Estados Unidos. Entre sus activos también se encontraba un préstamo de 440.000 pesos (29.000 dólares) a Néstor Grindetti, exempleado de la empresa familiar Socma (Sociedad Macri) y ministro de Hacienda durante los ocho años de gestión de Macri al frente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Grindetti, actual alcalde de Lanús por el PRO, partido fundado por el presidente de la Nación, también figura en la investigación de ICIJ como administrador de una sociedad en Panamá que poseía una cuenta en Suiza.

El patrimonio del flamante titular del ejecutivo argentino, además, había sufrido un incremento del 84% en 2012, cuando el entonces jefe de Gobierno porteño recibió una herencia de su tío Jorge Blanco Villegas, también mencionado en la investigación por tener una sociedad en las Islas Vírgenes Británicas que vendió en 1998. A sólo un año de su creación, Conklin Pacific Ltd se vendió presentando una liquidación final por 11,9 millones de dólares.

Un reciente adelanto de ICIJ, que anunció que seguirá revelando información en los próximos días, deja dudas sobre si el mandatario argentino también puede ser tocado por las denuncias que recaen sobre el club de fútbol Boca Juniors, cuyo nombre figura entre “los 20 grandes clubes cuyos propietarios o dirigentes, actuales o anteriores, tienen participaciones en compañías offshore".

Macri fue presidente de Boca entre 1995 y 2007, cuando fue electo jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde entonces, sin embargo, mantiene intacta su influencia en la política interna del club de donde también saltaron a la esfera nacional varios funcionarios, entre ellos, el actual ministro de Modernización, Andrés Ibarra.

La respuesta oficial

Al ser divulgada la primera entrega de documentos sobre los papeles de Panamá, todas las miradas cayeron sobre el titular del Ejecutivo argentino. La respuesta oficial, centrada exclusivamente en la sociedad Fleg Trading Ltd que integraba, no tardó en llegar:

“La Presidencia de la Nación informa que el Señor Mauricio Macri nunca tuvo, ni tiene una participación en el capital de esa sociedad. Dicha sociedad, que tenía como objeto participar en otras sociedades no financieras como inversora o holding en el Brasil, estuvo vinculada al grupo empresario familiar y de allí que el Señor Macri fuera designado ocasionalmente como director, sin participación accionaria. Sí constó en la Declaración Jurada de su padre, Franco Macri. El presidente Macri no ha declarado dicho activo en su declaración jurada fiscal, pues sólo se deben consignar los activos y nunca ha sido accionista de esa sociedad por lo que no corresponde incluirla”.

Si bien la Casa Rosada asegura que Mauricio Macri no fue accionista, no aclara si recibió honorarios por oficiar como “director ocasional”. De ser así, hubiera estado obligado a declararlos. Cabe mencionar que el mero hecho de abrir una sociedad offshore no es un delito, salvo que se pruebe que haya sido un vehículo para blanquear activos, concretar una evasión impositiva u otro delito penado por las leyes argentinas.

En horas de la tarde del lunes, el mandatario se refirió por primera vez a la sociedad durante una entrevista grabada con el programa Voz y Voto de la provincia de Córdoba. Allí señaló que se trató de "una operación legal" que no tiene “nada extraño”. Incluso añadió que “fue declarada ante la DGI (NdR: Dirección General Impositiva)”.

El presidente luego atribuyó la gestación de la sociedad a su padre, quien aparentemente tenía el objetivo de invertir en Brasil con su empresa Pago Fácil, que realiza cobranzas para empresas. “Hay otros que usan paraísos fiscales para esconder dinero logrado de forma malhabida”, finalizó deslindándose de ese objetivo.

El origen de la riqueza

Mauricio Macri nunca tuvo problemas de dinero. El primogénito de un inmigrante italiano paradigma del empresario que se hizo a sí mismo y una mujer de la aristocracia de la provincia de Buenos Aires se crió entre las clases altas de la Argentina. Con sólo 26 años fue nombrado gerente general de Socma, el conglomerado de compañías fundadas por su padre que crecieron enormemente como contratistas del Estado.

Entre los motivos que permitieron el crecimiento de la empresa familiar se encuentra la estatización de la deuda privada llevada a cabo por la última dictadura militar argentina (1976- 1983). Con el fin declarado de evitar el colapso económico, el Gobierno de facto decidió asegurar a unas 70 empresas endeudadas el valor del dólar al momento del pago de sus préstamos. Es decir, que el Estado se hizo cargo de las diferencias del tipo de cambio transfiriendo buena parte de la deuda privada a toda la sociedad. Se estima que Sevel, una de las firmas más importantes de la industria automotriz argentina en esa época y que era propiedad de la familia, tenía una deuda de unos 124 millones de dólares.

Mauricio no quiso seguir desarrollándose en el ámbito privado y decidió dedicarse a la política. Su primer paso para ello fue en el club Boca Juniors. Fue su presidente entre 1995 y 2007, cuando dio el salto a la alcaldía de Buenos Aires. El día que él lanzó su candidatura, su padre anunció la venta de dos de sus empresas (Iecsa y Creaurban) a Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio. La periodista y autora de la biografía de Macri “El Pibe”, Gabriela Cerruti, asegura que se trató de una operación para permitir que la empresa pudiera ser contratista del Estado.

“Macri es un empresario que quiere llegar al Estado para seguir haciendo negocios. Lo único que busca es el enriquecimiento personal, de su familia y sus amigos”, señaló la también ex legisladora por la Ciudad de Buenos Aires el año pasado al presentar una denuncia penal contra el actual presidente por las inconsistencias de sus declaraciones juradas.

Además del traspaso de acciones a Calcaterra, Cerruti destacaba que en su última presentación de patrimonio Macri manifestaba haber prestado 18 millones de pesos a Nicolás Caputo, un amigo suyo de la escuela cuya constructora tenía millonarios contratos con el Gobierno porteño y de la nación.

En 2009, Franco Macri renunció a Socma y dividió sus acciones entre los cinco hijos. Según la última declaración jurada presentada por Mauricio como jefe de Gobierno porteño, él tenía participación en las siguientes empresas: Inmobiliaria Litoraleña, Socma Cárnicos, Socma Corp SA, Socma Farinaceos SA, Meat American Group, Flour American Group, E Costa SA, Agropecuaria del Guayquiraro SA, Molino Arrocero Río Guayquiraro SA, Yacylec SA, María Amina SA, 4 Leguas SA y Fideicomiso Caminito.

Antes de asumir la presidencia aseguró que pondría todas sus acreencias en un “fideicomiso ciego”, como es costumbre en países como Estados Unidos, para que un tercero administre sus bienes. Sin embargo, al día de hoy, todavía no lo ha hecho.