Derechos humanos

Un niño de 8 años, 11 días retenido en el aeropuerto de París- Charles de Gaulle

El pequeño llegado de las islas Comoras trató de entrar en Francia con el pasaporte de su primo. Permanece en la zona de espera para los inmigrantes irregulares a la espera de una solución.

Refuerzan la seguridad en el aeropuerto Charles de Gaulle tras los atentados de Bruselas

Refuerzan la seguridad en el aeropuerto Charles de Gaulle tras los atentados de Bruselas PARÍS (FRANCIA)

Llegó el 21 de marzo solo en un vuelo de largo recorrido. Venía desde las Islas Comoras, al noroeste de Madagascar. Debía encontrarse con su tía, a quien su madre la había confiado. Pero la identificación que llevaba encima era el pasaporte de un primo y llamó la atención de la policía.

La ONG La Voix de l'Enfant (La voz del Niño) ha confirmado a EL ESPAÑOL que el pequeño continúa en el aeropuerto de París Charle De Gaulle después de diez días, “en una zona de espera para todos los que entran de forma irregular”. Solo. Con adultos que no conoce.

El viernes pasado la Corte de Apelación de París decretó que siguiera allí, confirmando la decisión que un juzgado de Bobigny había tomado el 24 de marzo, cuando el niño ya llevaba tres días retenido. El pequeño salió de la última vista judicial, con su mochila de Spiderman a la espalda, entre dos policías, detalla la ONG en un comunicado.

La abogada del menor, Catherine Daoud, ha manifestado en la emisora de radio Europe 1 que la situación de su pequeño defendido “desgraciadamente no es un caso único”. Según esta especialista en la defensa de los menores, en 2014 hubo 259 pequeños que quedaron aislados en zonas de espera.

“Es chocante ver a un pequeño en medio de adultos, en un furgón con los policías (…). Para el niño es como una prisión”, ha lamentado Daoud. Ha reivindicado otras soluciones a la vez que ha recordado que la ONU condenó esta práctica de Francia.

La Voix de l'Enfant considera la situación “indignante” y subraya su “rechazo a cualquier encierro administrativo de un niño sea el que sea o de dónde provenga”. Ha pedido al Gobierno que “recuerde” al Ministerio de Justicia el artículo 37 de los Derechos del Niño, el mismo artículo que subraya su abogada:

“Los Estados Partes velarán por que:

a) Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá la pena capital ni la de prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años de edad;

b) Ningún niño sea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda;

c) Todo niño privado de libertad sea tratado con la humanidad y el respeto que merece la dignidad inherente a la persona humana, y de manera que se tengan en cuenta las necesidades de las personas de su edad. En particular, todo niño privado de libertad estará separado de los adultos, a menos que ello se considere contrario al interés superior del niño, y tendrá derecho a mantener contacto con su familia por medio de corresponden cia y de visitas, salvo en circunstancias excepcionales;

d) Todo niño privado de su libertad tendrá derecho a un pronto acceso a la asistencia jurídica y otra asistencia adecuada, así como derecho a impugnar la legalidad de la privación de su libertad ante un tribunal u otra autoridad competente, independiente e imparcial y a una pronta decisión sobre dicha acción”.

A pesar de ello, la ley francesa lo permite. La Justicia tiene 20 días para evaluar su situación y decidir qué hacer. Mientras tanto puede permanecer retenido.

Este jueves, ya se cumple el ecuador de su encierro. Su estancia coincide con el refuerzo de la seguridad en el aeropuerto al día siguiente de su llegada, tras los atentados de Bruselas.