Elecciones EE.UU. 2016

Estos son los multimillonarios que gastan su fortuna en elegir al nuevo presidente de EEUU

El séptimo hombre más rico del mundo según 'Forbes' apoyaba al senador hispano por Florida Marco Rubio, que ha renunciado a la carrera presidencial tras perder en ese estado.

George Soros ha dado siete millones de dólares a Hillary Clinton.

George Soros ha dado siete millones de dólares a Hillary Clinton. Reuters

En Estados Unidos, un multimillonario puede gastarse todo el dinero que quiera en aupar a su candidato de preferencia a la Casa Blanca. Esto es así gracias a la decisión del Tribunal Supremo de 2010 en el caso Citizens United v. Federal Election Commission.

Citizens United, como se lo conoce popularmente, cambió las reglas de la financiación de campañas políticas. Abrió la puerta a la creación de los llamados Súper PAC -súper comités de acción política-, que pueden recabar sumas ilimitadas de dólares de individuos y empresas para invertirlos en apoyar a un candidato o en hacer propaganda contra él.

Estos grupos -en teoría independientes a las campañas oficiales de los aspirantes- sirven de canal a las grandes fortunas para influenciar la política de EEUU. “[Intentan] influir en la configuración de la Administración, qué tipo de legislación promueve”, decía a este diario hace unos meses Bob Bierzack, investigador sénior del Center for Responsive Politics, una organización que vigila flujos de dinero en política.

Los Súper PAC suponen una gran oportunidad para los grandes bolsillos a la hora de impulsar sus intereses, ya que no existe tope para las donaciones a estos grupos, mientras que un individuo no puede dar más de 2.700 dólares directamente a un candidato.

En estas elecciones primarias los supercomités han recaudado casi 400 millones de dólares, apenas unos 100 por debajo de lo que han recabado las campañas de los candidatos, según datos de la Comisión Electoral Federal. Y la cifra no deja de inflarse.

La mayor parte del dinero ha ido a apoyar a los aspirantes republicanos, aunque también se benefician de estas entidades en el bando demócrata. Aquí están los principales multimillonarios que apoyan a cada candidato en las primarias presidenciales.

REPUBLICANOS: amigos de las grandes fortunas

Donald Trump presume de autofinanciación

El multimillonario que más dinero ha destinado a colocar al polémico Trump en el Despacho Oval es el propio Trump. Ha insuflado 13 millones de su fortuna a su comité de campaña, la mayor parte de los cuales en forma de préstamo. En total, Trump ha recabado unos 27 millones de dólares, pero han sido recaudados por grupos paralelos a su campaña.

Una de las maneras en que Trump promueve su candidatura es asegurando a los votantes que se autofinancia y así ser inmune a presiones externas. Su campaña ha recibido una docena de millones de terceros.

Sí es cierto, con todo, que el magnate apenas recurre a otros grandes millonarios. El Súper PAC que lo apoya, Make America Great Again PAC, ha percibido un millón de dólares de Phil Ruffin, cuya fortuna también procede de la industria inmobiliaria.

Marco Rubio recibió el apoyo del 7º hombre más rico del mundo

El senador por Florida Marco Rubio, que se ha retirado de la carrera electoral este martes tras perder en su estado, tampoco se había quedado atrás a la hora de atraer el interés de los grandes bolsillos. En total ha recabado unos 70 millones de dólares entre donaciones a su campaña y dinero externo. Rubio tiene un supercomité que lo aúpa, Conservative Solutions Pac, que ha logrado unos 33 millones.

Su donante más fiel es el magnate de la venta automovilística Norman Braman. Braman, que fue dueño del equipo de fútbol americano Philadelphia Eagles entre 1986 y 1994, forjó su fortuna gracias a su propio esfuerzo personal, según la revista Forbes. Como Rubio, Braman procede de Florida, que este martes celebra primarias.

Lawrence Ellison es su segundo mejor donante. El séptimo hombre más rico del mundo según la clasificación de Forbes ha apostado cuatro millones por Rubio. Su fortuna se valora en unos 47.000 millones de dólares. Ellison fundó el gigante del software Oracle y renunció a su puesto como director ejecutivo en 2014.

En tercera posición se encuentra Paul Singer. En las anteriores elecciones se volcó con Mitt Romney, que representó al Partido Republicano en la pugna por la Casa Blanca. La fortuna de Singer procede de los fondos de inversión. Le sigue en la clasificación de donantes Laura Pelmutter, esposa de un poderosos ejecutivo del mundo del entretenimiento, según The New York Times.

Ted Cruz tiene a tres grandes Súper PAC detrás

La campaña del senador por Texas Ted Cruz ha recaudado unos 55 millones de dólares, mientras que los grupos externos que lo apoyan han percibido cerca de 50. Es el aspirante republicano que más dinero ha recabado por esta vía paralela. Cruz tiene tres grandes Súper PAC a su alrededor.

Su principal donante es Robert 'Bob' Mercer, quien el año pasado proporcionó 11 millones de dólares a a uno de los supercomités del hispano. Mercer codirige Renaissance Technologies, un gran fondo de inversión con base en Nueva York.

Mercer no es nuevo en el mundo de las elecciones. En las anteriores elecciones presidenciales de 2012, el alto ejecutivo se gastó más de cinco millones, según un análisis del Center for Responsive Politics. Y en los comicios legislativos de 2012 destinó más de nueve millones a impulsar la agenda republicana.

El segundo mayor donante a la causa conservadora de Cruz es Toby Neugebauer. El pasado abril contribuyó con la friolera de 10 millones de dólares a uno de sus Súper PAC. Neugebauer gestiona una empresa de inversión en la industria energética. Su padre es representante en el Congreso de EEUU por el estado de Texas.

Finalmente, combinados, los hermanos Farris y Daniel Wilks y sus esposas -Jo Ann y Staci- han invertido 15 millones en propulsar a Cruz a la Casa Blanca. Los hermanos Wilks labraron una gran fortuna con la empresa energética Frac Tech, que se vendió en 2011 por 3.500 millones de dólares.

DEMÓCRATAS: todos para Clinton

Hillary Clinton es la que más ha recabado

En el bando azul, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton acapara toda la atención de los grandes bolsillos. A menudo se la relaciona con Wall Street. La antigua primera dama es la que más dinero ha recabado entre los demócratas y republicanos que continúan en la carrera, tanto en lo que respecta a donativos directos a su comité de campaña (130 millones) como a dinero recabado por grupos externos a éste (unos 58).

El multimillonario George Soros es quien más apuesta por ella. Este octogenario es una de las personas más ricas de EEUU y labró su fortuna gracias a los fondos de inversión. Ha otorgado siete millones al principal supercomité pro-Clinton, Priorities USA. La simpatía de Soros hacia el bando demócrata es bien conocida.

Soros va a la cabeza del pelotón de millonarios que quieren que Clinton sea la nueva presidenta. En segundo lugar se halla el matrimonio Haim y Cheryl Saban. Haim es un magnate del mundo de la televisión y el entretenimiento. Está a cargo de Univisión, canal de televisión en lengua española en EEUU. Cheryl se dedica a la filantropía.

Les siguen un grupo de carteras que han donado aproximadamente la misma cantidad: entre dos y tres millones y medio de dólares. En este colectivo se encuentran James R. y Mary K. Pritzker, pertenecientes a una de las familias más ricas del país; Hebert Sandler, que fundó una gran institución financiera; y S. Donald Sussman, un adinerado inversor.

Bernie Sanders no quiere grandes donantes

“No tengo un Súper PAC y no quiero un Súper PAC”, dijo el senador por Vermont Bernie Sanders el mes pasado. El socialista ha proclamado durante toda la carrera presidencial que no depende de grandes grupos de interés y que se apoya en los pequeños donantes.

La campaña de Sanders ha recabado 96 millones de dólares, la mayoría en pequeñas donaciones de menos de 200 dólares, con lo que ha tejido una vasta y sólida red de pequeños contribuyentes a su candidatura.

Sanders no ha aprobado ni ha reconocido ningún 'supercomité'. Sin embargo, un Súper PAC financiado por enfermeros llamado National Nurses United for Patient Protection ha gastado más de un millón en promocionar la candidatura del senador.