ATENTADOS EN PARÍS

Salah Abdeslam sonríe a una cámara de seguridad antes de la matanza en Le Carillon

Las cámaras de seguridad captaron al octavo terrorista huido paseando frente uno de los escenarios de la masacre solo 24 horas antes de los atentados. 

Fotografía de Salah Abdeslam distribuida por la Policía

Fotografía de Salah Abdeslam distribuida por la Policía

Es el hombre más buscado de Europa, el único terrorista fugado de los que, según las informaciones de las autoridades galas, participó en los ataques de París del pasado día 13. Se llama Salah Abdeslam y conocemos su rostro gracias a la imagen que distribuyó la Policía francesa. Ahora, la difusión de este vídeo permite ver al presunto terrorista pasear un día antes del atentado frente al restaurante Le Carillon, uno de los escenarios de la matanza donde fueron asesinadas 15 personas. El joven de 26 años sabe lo que va a pasar apenas 24 horas después y dedica una media sonrisa a la cámara en un gesto de absoluta frialdad y actitud desafiante. 

Aún está por esclarecer en qué medida participó en los atentados, pero sí hay certeza de que alquiló el vehículo (un Volkswagen Polo) que utilizó el comando que actuó en la sala Bataclan. Horas después de la matanza, la Policía francesa le dio el alto cerca de la frontera con Bélgica junto a otros dos hombres, pero no fueron detenidos porque sus nombres no figuraban en ninguna lista de sospechosos. Ahora pesa sobre él una orden de búsqueda internacional y las autoridades galas lo consideran un “individuo peligroso”, por lo que han advertido a las fuerzas de seguridad del País Vasco de que podría dirigirse a España.

Salah regentaba un bar en el conflictivo barrio de Molenbeek (Bruselas) que fue cerrado hace dos semanas por tráfico de drogas junto a su hermano, Ibrahim Abdeslam. Según la Fiscalía General de París, Ibrahim, de 31 años, se inmoló con su chaleco de explosivos en el Boulevard Voltaire, muy cerca de la sala Bataclan, posiblemente después de haber participado en los tiroteos en varios bares. Tenía la nacionalidad francesa, pero vivía en Molenbeek, donde la Policía belga realizó una redada con numerosos registros y detenciones en relación con los atentados.

Mohamad Abdeslam, otro de sus hermanos, fue detenido en Bélgica y posteriormente puesto en libertad tras quedar descartada su implicación en los hechos. Dijo desconocer las actividades terroristas de sus hermanos.