Tragedia aérea en el sinaí

Putin ordena suspender todos los vuelos a Egipto

La hipótesis de una bomba en la bodega cobra fuerza aunque los investigadores no descartan todavía un fallo técnico. 

Un helicóptero egipcio sobrevuela la zona del siniestro.

Un helicóptero egipcio sobrevuela la zona del siniestro.

Siguen las consecuencias tras la tragedia aérea en el Sinaí.  Vladimir Putin ha escuchado las recomendaciones del servicio de seguridad y ha ordenado suspender todos los vuelos entre Rusia y Egipto. La restricción se mantendrá hasta que se aclaren las causas del accidente del Airbus.

"El jefe de Estado estuvo de acuerdo con esta recomendación y encargó al Gobierno ponerla en práctica, así como garantizar el regreso al país de los ciudadanos rusos" que se encuentran en Egipto, ha asegurado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

"Necesitamos tener datos absolutamente objetivos y confirmados sobre las causas del siniestro del avión. Lo necesitamos para investigar las causas de la catástrofe y para informar a la opinión pública", agregó. 

Aunque nadie descarta ninguna hipótesis, la posibilidad de que una bomba en la bodega desencadenara el siniestro en el que murieron 224 personas cobra fuerza. Esta semana las autoridades de Estados Unidos y el Reino Unido han reforzado esta tesis. 

Un equipo de investigadores británicos que evalúa lo que sucedió con el vuelo de Metrojet estrellado en la península egipcia del Sinaí no descarta la hipótesis del fallo técnico de momento, pero considera que cada vez parece más improbable, informa este viernes la BBC.

El Reino Unido mantiene suspendidos todos sus vuelos con el aeropuerto Sharm el Sheij desde hace dos días. Ha tomado la medida mientras trata de aclarar lo sucedido el sábado pasado cuando un vuelo con 224 personas se estrelló a la media hora de despegar desde ese destino turístico.

El Ejecutivo de David Cameron tomó la decisión tras recibir información de servicios de inteligencia sobre comunicaciones interceptadas a yihadistas en la zona.

Un grupo terrorista vinculado al Estado Islámico que actúa en la zona, reivindicó inicialmente el derribo del aparato mediante un misil tierra-aire, algo que los expertos descartaron en seguida. Sin embargo, el grupo ha insistido esta semana en su autoría y ha indicado que pronto aclarará cómo lo hizo.

Aunque Rusia y Egipto han pedido precaución mientras se trata de aclarar lo sucedido y se evalúan las cajas negras del avión, los turistas británicos en el resort turístico se han visto obligados a esperar instrucciones de su Gobierno antes de poder volver a casa.

Los investigadores británicos tampoco han descartado aún un fallo técnico, aunque afirman que cada vez toma más fuerza la hipótesis de un artefacto explosivo, de acuerdo con la información de la BBC. Estados Unidos defiende también la hipótesis de un atentado terrorista como la más probable.

El avión siniestrado viajaba el sábado pasado desde Sharm el Sheij a San Petersburgo, con un pasaje formado principalmente por personas de nacionalidad rusa. Moscú está llevando a cabo bombardeos sobre Siria en apoyo al régimen de Bashar al Asad y contra distintos grupos terroristas, lo que incluye al Estado Islámico.