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Volkswagen cierra su etapa en el Mundial de Rallies con un doblete

La última cita del Campeonato del Mundo de Rallis 2016 se cerraba este fin de semana en Australia con victoria de Andreas Mikkelsen.

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Era un fin de semana de despedidas en el Campeonato del Mundo de Rallies. No sólo se echaba el cierre a la campaña 2016 con el Rally de Australia, también era la última ocasión que veríamos los WRC 1.6 Turbo de generación antigua competir bajo los colores oficiales de los fabricantes, a partir de 2017 pasarán a competir únicamente en campeonatos nacionales o en la Copa FIA para Privados que planea acuñar la Federación Internacional.

Por si eso fuera poco, y al igual que lo ocurrido en el WEC con Audi Sport, Australia, y el fin de semana del 19 al 20 de noviembre suponía el cierre de una etapa para el puntal de las marcas del Grupo VAG. Volkswagen Motorsport, dominadora del Mundial de Rallies durante las últimas cuatro temporadas, decía adiós al Campeonato en el que han conseguido 43 victorias, y ha conseguido todos los títulos de las categorías de pilotos, copilotos y marcas que ha disputado desde 2013.

Con todo estos sobre la mesa, los pilotos de Volkswagen salían al ‘Down under’ con la obligación de lograr una victoria con la que despedirse del WRC. Ogier partía en posición de desventaja al tener que salir primero a los tramos durante las etapas del viernes y del sábado, por lo que parecía que Andreas Mikkelsen y Jari-Matti Latvala iban a ser los principales candidatos a defender el honor de los de Wolfsburgo.

Sin embargo, el finlandés mantenía la inercia de esta segunda mitad de temporada y perdía mucho tiempo tras salirse de pista durante la primera etapa y dañar una de las ruedas del Volkswagen Polo R WRC. Sería Andreas Mikkelsen el que tomaba la responsabilidad, mientras que Sébastien Ogier aguantaba tras los dos primeros días de competición para llegar aún con opciones de triunfo al domingo. Sólo 2,6 segundos separaban a los dos pilotos de Volkswagen a falta de las últimas cinco especiales, e incluso el francés conseguía robarle otras seis décimas al nórdico en la primera especial del día definitivo.

No podría ser. Ogier que había conseguido las últimas cuatro victorias (España, Alemania, Córcega y Gales) para el equipo con sede en Hannover cometía en la segunda especial del domingo un error en forma de trompo que le hacía perder más de 15 segundos y que dejaba en bandeja la tercera victoria de Andreas Mikkelsen.

Volkswagen se despedía por todo lo alto, también logrando el triunfo en la Power Stage (tramo televisado que reparte puntos extra a los tres pilotos más rápidos) y sumando un nuevo doblete. Se cerraba de forma abrupta una etapa de títulos y muchos éxitos. Ahora, tocará para ellos buscar un nuevo futuro, especialmente para los tres pilotos que se quedan sin asiento, mientras que los 200 trabajadores de la formación se espera que mantengan sus puestos y sean redistribuidos a otros proyectos deportivos de la marca.

La última posición del podio la conformaba Thierry Neuville, el cual además lograba ser subcampeón tras una temporada que terminó de forma titubeante y que ha ido ganando en solidez con el paso de los rallies, incluyendo una victoria, la lograda en Cerdeña y que ha tenido como guinda del pastel la renovación por dos temporadas con el equipo Hyundai.

La mayor decepción, la de Hayden Paddon, el cual estuvo luchando por las posiciones de podio frente a todos los aficionados neozelandeses desplazados y finalmente una pequeña salida de pista le retrasaba y debía jugarse con el también piloto de la firma coreana, el español Dani Sordo, la cuarta posición. A pesar del espíritu combativo del cántabro, finalmente Hayden se llevaba la victoria parcial, completando de nuevo una gran actuación por parte de Hyundai Motorsport, la cual se queda con Citroën como principales referentes del WRC después de la confirmación del adiós de Volkswagen.

En cuanto al WRC2, también el Grupo VAG salía de Australia con dos títulos más, el de pilotos, conseguido por Esapekka Lappi, hombre con el que también ganaron en 2014 el Campeonato de Europa y el de equipos, que era para Skoda Motorsport. El finlandés lograba un triunfo incontestable, frente a una oposición limitada y con sus principales rivales por el campeonato en casa al haber completado ya sus programas de esta temporada.