Renault Clio RS

Renault cancela el proyecto del Clio RS16 para dar prioridad a Alpine

  1. Renault Clio RS

La desaparición de un vehículo deportivo siempre es una mala noticia para los amantes de la conducción. Lo es, incluso, cuando ese vehículo ni siquiera había llegado a materializarse en un coche de calle, quedándose en la fase de prototipo. Es lo que ha pasado con Renault y su Clio RS16, un prototipo que, lamentablemente, no pasará de ahí. 

El Clio RS es uno de los modelos más populares de la familia Renault Sport, un miembro destacado dentro de la historia de pequeñas pelotillas destinadas a satisfacer las demandas de los usuarios más ávidos de curvas. A lo largo de la historia del urbano francés, han sido muchas las generaciones que han sabido conquistar a los conductores más exigentes. 

Es cierto que la última, la actual, comercializada desde 2012, es posiblemente la más polémica de todas, ya que ha roto con la historia, cambiando el rumbo del modelo al dar un giro de 180º en su planteamiento. Y es que de ser un pequeño urbano de 3 puertas, con un motor rabioso de aspiración atmosférica y cambio manual ha pasado a convertirse en un urbano de casi 4 metros de largo, con cinco puertas, cambio automático como única opción y un pequeño motor turboalimentado. 

Es evidente que las prestaciones están ahí, y el buen hacer de los responsables de Renault Sport en términos de chasis también se deja notar, pero esta generación no ha llegado nunca a encandilar al público de la manera en la que lo hicieron las anteriores. 

Por eso, todos los amantes de este icono francés se llenaron de esperanza al conocer el Clio RS16, un concept con estética de carreras, motor de 270 CV y cambio manual. Renault llegó a coquetear con la idea de producirlo en tirada limitada, algo que definitivamente no va a poder ser. 

Y es que los chicos de Renault han aducido que el Clio RS16 consumiría demasiados recursos de la división Renault Sport, que ahora está centrada en el desarrollo y lanzamiento de nuevos modelos Alpine, la firma de deportivos de Renault, que volverá a la vida tras casi 40 años de letargo. 

Se pone de esta manera punto y final a la -corta- historia de un pequeño cohete que pudo ser y no será, un urbano con alma de superdeportivo, digno heredero de modelos como el original Renault 5 Turbo o el Clio V6, aquella versión artesanal con motor V6 central.