Mazda CX-5

Mazda anuncia la llegada de una nueva generación de su crossover CX-5

  1. Mazda CX-5

Mazda ha comunicado que ya tiene lista la nueva generación de uno de los modelos más exitosos de la marca, el CX-5. El CX-5 es un SUV compacto de tamaño medio, que lucha en el mercado con modelos como el BMW X1, el Audi Q3 o el Honda CR-V. La actual generación del CX-5 se lanzó al mercado en 2012, aunque ha sufrido un pequeño restyling el año pasado. 

El CX-5 se ha convertido, por méritos propios, en uno de los productos más exitosos de la actual gama de Mazda, aupado gracias a un diseño agradable, unas buenas calidades tanto interiores como exteriores y un manejo en marcha muy destacable, fruto de una puesta a punto con un cierto tacto deportivo y unos propulsores de desarrollo propio muy avanzados. 

De hecho, el CX-5 ha sido uno de los mayores "embajadores" de la tecnología Skyactiv, una tendencia de innovación e ingeniería con la que Mazda ha englobado todos los componentes mecánicos de sus vehículos, reduciendo su peso al máximo y apostando por tecnologías como la alta compresión para los motores gasolina o baja compresión para los diésel. 

Ahora, el CX-5 va a sufrir un cambio aún más profundo, ya que la segunda generación del SUV se estrenará, por primera vez, en el Salón de Los Ángeles, fijado para dentro de algo más de dos semanas. Pese a la cercanía en el tiempo de la presentación, desde Mazda no han desvelado ningún tipo de información al respecto, sólo una imagen. 

En la imagen se pone de manifiesto la importancia del diseño en la segunda generación del CX-5, que contará con una imagen más dinámica, similar a la del prototipo Koeru que presentó meses atrás. Las líneas de la carrocería estarán más marcadas, serán más evidentes, mientras que en el frontal encontraremos una parrilla de mayor tamaño, con más presencia. 

En el interior se espera una mejora en la calidad de realización combinada con un diseño más atractivo, menos convencional, mejorando la ergonomía de uso. No parece que el nuevo CX-5 vaya a aumentar sustancialmente su tamaño, algo lógico teniendo en cuenta que el actual ya sobrepasa los 4.5 metros de largo.