Ford Focus RS

¿Está en peligro el Ford Focus RS500?

  1. Ford Focus RS

La actual gama del Focus de Ford está coronada por el Focus RS, la variante más potente y radical. El nuevo Focus RS, correspondiente a la tercera generación del compacto americano, ha sido lanzado al mercado hace apenas unos meses, pero ya se ha convertido en todo un referente entre los de su especie. 

Las siglas RS tienen como significado las versiones más prestacionales del modelo correspondiente, un escalón por encima de los modelos ST, con un enfoque también prestacional pero más equilibrado en un uso diario. El actual Focus RS recoge de esta manera el testigo de las dos generaciones precedentes, distinguidas por un comportamiento sensacional. 

El actual Focus RS se ha desmarcado de sus antecesores con la llegada de la tracción total, convirtiéndose así en el primer modelo RS con tracción total desde la desaparición del Escort RS2000 en los años 90. Este Focus monta también un motor 2.3 Ecoboost -el mismo que el del Mustang- con nada más y nada menos que 350 CV, que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos.

Sin embargo, en la división deportiva de Ford siempre hay espacio para algo más. Poniendo de ejemplo la generación anterior de Focus RS, a finales de su vida comercial se lanzó una variante denominada RS500, que traía consigo una decoración más agresiva y un aumento de potencia, que pasaba de 310 a 350 CV, extraídos del mismo 2.5 pentacilíndrico y transmitidos al eje delantero. 

Mucho se ha especulado con la llegada de una hipotética variante RS500 a la gama del actual Focus RS, una versión que rondaría por primera vez en un Focus los 400 CV, sin duda cifra récord entre los compactos generalistas, pero "necesarios" para luchar con modelos como el Audi RS3 -360 CV- o el Mercedes-AMG A45, de 381 CV. 

Pese a que el desarrollo de esta versión está muy avanzado, parece que la llegada de esta versión a la calle corre peligro. Y es que el RS500 podría "morir de éxito", debido a que ofrecería unas prestaciones y una dinámica de conducción que pondría en riesgo las ventas del Mustang en sus versiones más deportivas, algo que la marca del óvalo no estaría dispuesta a permitir. 

Ahora le toca a Ford determinar si la llegada del Focus RS500 puede traer consigo beneficios a nivel de imagen por encima de los hipotéticos "problemas familiares" que podría acarrear el lanzamiento de un modelo de prestaciones similares a las de un Mustang GT350 con un precio hasta 20.000€ inferior.