POSTRES SIN CARGO DE CONCIENCIA

Polos de fruta, fresquitos y sanos

Son una de las mejores formas para combatir el calor en verano. Si te apetece cuidarte, sin renunciar a comer helados, con esta receta lo lograrás y es un truco infalible para convencer a los poco amigos de las frutas. 

Si no lo vas a comer al instante, sírvelo en un bol con hielo para evitar que se derrita.

Si no lo vas a comer al instante, sírvelo en un bol con hielo para evitar que se derrita.

  1. Recetas con Estilo
  2. Cocina
  3. Verano
  4. Fitness con Estilo

¿Quién fue el inventor de este postre que tanto nos recuerda a nuestra niñez?

Su origen es incierto. Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve, que sus esclavos traían de las montañas, y en la corte de Alejandro Magno las ánforas llenas de miel y frutas se ponían a enfriar en la nieve.

Sistema que al parecer era utilizado en China desde tiempos inmemoriales, y después, en las cortes árabes, donde la mezcla de azúcar, frutas y especias, enfriadas con hielo, se llamaba sharbat. Del turco serbet podría venir nuestro sorbete.

También se cree que fue el navegante Marco Polo quien, al regresar de unos sus viajes, trajo varias recetas de postres helados de Oriente, y que fue en Italia, en la Edad Media, cuando el helado adquiere popularidad en las cortes italianas. De su apellido, dicen, vendría el nombre que hoy damos a los famosos polos.

Y hay quien atribuye la responsabilidad de este descubrimiento a Frank Epperson, un niño de 11 años que, en el invierno de 1905, decidió prepararse su bebida favorita, que no era otra que agua mezclada con polvos de soda.

Para removerlo utilizó una cuchara de palo, pero justo antes de bebérselo, sus padres le reclamaron y tuvo que dejar el recipiente con la mezcla en la calle. Al día siguiente, cuando fue a recogerlo, se había congelado convirtiéndose en un bloque. No fue hasta 18 años más tarde, cuando Frank retomó su invento y lo comercializó con distintos sabores, haciéndose rico. 

Se pueden hacer polos con las frutas que más te gusten e incluso combinando varias. Aprovecharemos que es verano para utilizar frutas de esta temporada como: cereza, uva (rojas y blancas), melocotón, ciruela, pera, limones, sandía, melón y manzana.

INGREDIENTES

Haremos 2 tipos de polo:

  1. Melocotón y cereza.
  2. Sandía y pera.

· 5 melocotones, una caja de cerezas, media sandía y 6 peras.

· Leche de avena (será la que utilizaremos en este caso), de soja, de almendras o de coco. Depende de la fruta que utilicemos, tú decides cuál. Atrévete a innovar y experimentar con todas las combinaciones posibles, hasta que encuentres la que más te gusta. 

· Sirope de agave o Stevia. Si te gusta realmente el dulce, puedes conseguir más dulzor utilizando estos productos.

· 1 tableta de chocolate desgrasado (si quieres que sea una receta menos saludable).

MATERIAL

· 2 moldes de helado.

· 1 paquete de palos para polos.

PREPARACIÓN

· Para ambos tipos de polo, cortaremos la fruta (melocotón, cerezas, sandía y pera) en trocitos pequeños, quitando el hueso, la piel o cáscara en función de cuál utilicemos. Tened en cuenta que serán los tropezones del polo, por lo que cuanto más pequeños sean, mejor cabrán en el molde que utilizaremos luego y más fáciles serán de comer.

· A continuación necesitarás dos moldes de helados aptos para el congelador, uno para cada sabor (melocotón y cereza, sandía y pera). Coloca el palo de madera o plástico de manera que, la mitad quede dentro del molde y la otra mitad fuera, para poder agarrarlo después.

· Rellena el molde, uniformemente, con los trozos de fruta que hayas elegido para tu polo.

· Vierte la leche de avena (u otra de las propuestas anteriormente) sobre el molde con los trozos de fruta. Al haber elegido esta bebida, tu postre también puede servir como desayuno en una mañana de verano.

· Cuando lo tengas todo preparado, mételo al congelador y estará listo en tan sólo 1 hora.

· Si quieres darte un pequeño capricho, llega el momento de utilizar el chocolate. En un cazo, funde la tableta de chocolate con un poco de leche de avena (o de la bebida que hayas utilizado antes), hasta que quede una textura líquida pero pastosa, como la de un sirope.

· A continuación, cuando los polos hayan estado 1 hora en el congelador, moja cada uno, hasta la mitad, en el chocolate caliente. Pero sólo durante uno o dos segundos, para que no se derrita demasiado. Vuélvelos a meter en el molde y otra vez al congelador durante al menos 8 minutos.

Una receta sencilla y saludable para refrescarte estos días calurosos. ¿Nos cuentas los ingredientes con los que tú prepararías tu polo?