Belleza

El árbol de té, todoterreno natural

Puedes comprarse en cualquier farmacia o herbolario en forma de aceite y aplicarlo en distintas situaciones.

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El árbol de té tiene origen australiano y pertenece a la familia Myrtaceae. Los aborígenes australianos ya conocían las propiedades de esta planta y las usaban con fines medicinales. Sin embargo, no se popularizó en el resto del mundo hasta el siglo XX. Son muchos los profesionales y estudios que avalan sus efectos antisépticos y bactericidas. También se puede usar como un desinfectante y como un auténtico producto de belleza como tratamientos faciales o relajante natural. En muchos lugares, este árbol de té se conoce como un “curalotodo”, pues combate desde la caspa hasta los hongos.

Puedes comprarlo en cualquier farmacia o herbolario en forma de aceite y aplicarlo en estas distintas situaciones:

Para tratar el acné

El aceite del árbol de té es muy beneficioso para las pieles con acné. Sin embargo, hay que saber cómo emplearlo de manera eficaz. El aceite nunca se debe aplicar directamente sobre la piel, es necesario diluirlo antes con agua. Para el acné, es recomendable tomar un algodón, pasarlo por agua y echarle unas gotas de este aceite. Aplícalo en el rostro, porque además de combatir el acné, ayudará a prevenir los puntos negros y espinillas.

Como antiséptico

Por ello, es ideal para tratar cortaduras o quemaduras en la piel. Tratará la ampolla disminuyendo la inflamación de la piel. También se puede usar para aquellas personas con herpes facial.

Contra el resfriado y la gripe

El árbol del té funciona como un antivirus para minorizar los síntomas de un resfriado. Para ello, deberás combinarlo con una técnica de inhalación de vapor, simplemente toma una olla grande y deja que el agua hierve. Cuando llegue a la ebullición, retira la olla del fuego y añade dos o tres gotas de este aceite. Después cubre tu cabeza con una toalla e inclínate sobre la olla y exhala durante unos ocho minutos. Repite la acción por las mañanas y las noches, te sentirás mucho mejor.

Combate los piojos

Los piojos a veces son inevitables en la cabeza de un niño. Prueba a echarle unas cinco gotas al champú diario que usas y aplícalo sobre el cabello todos los días hasta que los piojos desaparezcan. También existen champús hechos con aceite de árbol de té que encontrarás en farmacias o herbolarios.

Anticaspa natural

Al igual que los piojos en el pelo, el aceite del árbol de té también es un remedio perfecto para combatir la caspa. Para ello, debes aplicarlo del mismo modo que contra los piojos: echa unas gotas del aceite en tu champú o directamente compra un champú elaborada con árbol de té. Además, notarás el cuero cabelludo más hidratado.

Para el mal aliento

La halitosis es más frecuente de lo que parece. El aceite del árbol de té actúa como un remedio natural contra el mal aliento. Para ello, se puede usar como enjuague bucal. Añade agua tibia en un vaso y mézclalo con unas tres gotas de este aceite. Enjuágate la boca con esta mezcla al menos tres veces al día. Otra manera para combatir el mal aliento es añadir una gota de aceite en la pasta de dientes antes de cepillarte. No sólo sirve para el mal aliento, también será eficaz contra las encías inflamadas o irritadas.

Reduce las verrugas

Por supuesto, no es milagroso, pero ayuda a que la verruga desaparezca. Puede tardar semanas, o incluso meses, sin embargo es un remedio alternativo totalmente natural. Recuerda que siempre debes diluirlo en agua antes de aplicarlo directamente en la piel.

Contra los hongos de las uñas

Di adiós al pie de atleta con el aceite del árbol de té. Este aceite es uno de los tratamientos más exitosos para curar y hacer desaparecer los hongos de los pies y las uñas por sus propiedades antimicóticas. Para ello, toma un algodón y humedécelo con el aceite del árbol de té antes de pasarlo por la zona afectada por los hongos.

Cicatrizante

Al igual que la rosa de mosqueta, este aceite favorece la cicatrización de heridas o marcas que han quedado sobre nuestra piel. Aunque debes tener precaución y no aplicar nunca el aceite sobre una herida abierta.

El perfecto relajante

No será fácil engañar a alguien para que te dé un masaje, pero si consigues esto, relajarte será mucho más que fácil cuando te eche un par de gotitas de este aceite sobre la espalda o la zona masajeada.