Imagen de una campaña de Greenpeace para las elecciones del 20 de diciembre de 2015.

Imagen de una campaña de Greenpeace para las elecciones del 20 de diciembre de 2015. Greenpeace

Sociedad

Los niños españoles no quieren ser de mayores ni "políticos" ni "ladrones"

Un estudio revela que los menores ven prioritaria la lucha contra la corrupción y que piden a los gobernantes que "no roben dinero a la gente".

Ana Delgado

Los niños españoles sueñan con ser futbolistas, profesores, médicos o policías. Sueñan con imitar las profesiones de los adultos a los que admiran. Lo tienen claro. Pero también saben a lo que no quieren dedicarse: ni los niños ni las niñas quieren ser "políticos" o "barrenderos", tampoco "alcaldes", "ladrones" o "limpiadores de casas".

Estos son los datos del último informe de Adecco, ¿Qué quieres ser de mayor?, en el que se recogen las conclusiones de una encuesta a 2.000 niños de entre 4 y 16 años que muestran las inclinaciones de las futuras generaciones de trabajadores. Para los menores de todas las edades la política es una profesión desprovista de atractivo e interés, una percepción que en los últimos años se ha disparado. Los críos también están desencantados con la política.

Los políticos "no deberían aceptar maletines"

Sin embargo, sí son conscientes de cuáles son los principales problemas del país y qué acciones deberían realizar los dirigentes para tener felices a sus votantes. "Tanto para ellos como ellas, la primera medida sería luchar contra la corrupción política", explica el estudio.

Los niños han localizado cuáles son los temas que más se tratan en los medios de comunicación y en sus casas, y en base a esa información creen que los gobernantes deberían "dejar de ser corruptos", "no robar dinero a la gente" o "devolver todo lo que han robado y meter en la cárcel a los corruptos". Por su parte, un chico catalán de 13 años, sentencia que los políticos "no deberían aceptar maletines".

El segundo asunto más urgente para los menores es generar empleo, lo que se corresponde con una de las preocupaciones más importantes para los españoles según el último barómetro del CIS. En materia laboral, las aspiraciones de los niños van desde que sus padres tengan las mismas vacaciones que ellos hasta una subida generales de los salarios.

La mejora de los servicios públicos es un tema que les preocupa muchísimo; eso sí, reclaman que los políticos construyan "más parques infantiles y para perros, que haya más piscinas con trampolín, que se pongan más semáforos y papeleras en las calles, o que hagan más grandes las ciudades pequeñas".

Bajar los impuestos y el precio de los cromos

El hecho de que los impuestos sean demasiado altos es de vital importancia para ellos, tanto que incluso algunos de los encuestados han reclamado que se supriman completamente. Quieren, además, que los políticos españoles combatan la pobreza, para lo que proponen "dar ayudas a los más pobres, comida o facilitarles un hogar". En Madrid, un niño de cinco años le ha pedido a sus gobernantes que "compren juguetes para los niños que no tienen".

Los más pequeños de la casa creen que los líderes políticos "deberían centrarse en hacer las cosas bien (que gobiernen mejor, que no se equivoquen tanto…) y les piden que cumplan sus promesas, así los ciudadanos estarán satisfechos con ellos". La desafección política afecta a todas las edades, tanto que uno de los preguntados reclama que los gobernantes: "Se pongan de acuerdo entre ellos de una vez".

Pero los niños también reclaman cuestiones que les afectan directamente, como que "nunca haya más cole", "que la comida del comedor sea más rica", "que se baje el precio de los cromos", "que haya chicos más guapos" o "que ver el fútbol por la tele sea gratis".

Un buen termómetro de nuestra sociedad

Para Silvia Clavería, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid y editora de Político, hay que tomar estos datos con precaución, "con 10 años es difícil tener nada claro", pero son un "buen termómetro" de nuestra sociedad presente y futura

Clavería destaca la "connotación tan negativa" que tienen tanto de la política como de los políticos, algo que cree que en los últimos años ha afectado a todos los segmentos de la población: "En las encuestas, cuando se pregunta hasta qué punto creen que los políticos se preocupan por la gente o sólo por su propio interés, la respuesta es la misma en todos los grupos de edad: únicamente trabajan para ellos mismos. Con lo cual es lógico que los menores, por la influencia de los medios y de sus padres, tengan esta misma opinión".

El hecho de que sea una actividad tan mal vista es algo "preocupante" para Clavería, porque crea generaciones de jóvenes que "se implican menos en la vida de los partidos, en las elecciones, en los sindicatos o en las manifestaciones. La desafección les toca de cerca y eso tiene consecuencias alarmantes porque lucharán menos por lo que les afecta directamente". 

Silvia Clavería remarca la importancia de educar a los niños en qué supone ser un buen ciudadano y las responsabilidades que ello conlleva para que en su madurez estén comprometidos con su entorno. "Es necesario que se les eduque en esos valores en la ESO para que no haya desigualdades por educación o renta. Quienes van a la Universidad se implican más porque son más conscientes de la vida política, pero no podemos permitir que quienes no llegan se queden fuera del sistema por falta de formación".

Para la profesora, sanar esta desafección política es una asignatura pendiente, "los niños deben tener una conciencia real de qué es lo que de verdad hacen los gobernantes y que pueden hacer ellos mismos por la sociedad".