Educación

La escuela ya no es un lugar: cómo poner “orden en la selva”

El aprendizaje por proyectos, el trabajo cooperativo y el aula invertida han llegado (para quedarse).

Las clases basadas en proyectos en vez de contenidos ganan adeptos

Las clases basadas en proyectos en vez de contenidos ganan adeptos EFE

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Comenzaron a ocupar un lugar entre sillas y pupitres de las clases españolas no hace más de un lustro. Empezaron siendo técnicas para motivar a las nuevas generaciones de niños, pero han terminado revolucionando las aulas. No se incluyen en ninguna ley educativa ni en ningún decreto que pase por el Consejo de Ministros, son modelos que han nacido de la experiencia de cientos de profesores que en colegios públicos, privados y concertados que apostaron por el cambio: enseñar por proyectos y no por contenidos, potenciar el trabajo cooperativo y apostar por la flipped classroom (clase al revés).

Para tratar de explicar este Big Bang educativo y “poner orden entre tanta técnica y metodología innovadora”, las profesoras Olga Casanova y Lourdes Bazarra ha publicado el libro La escuela ya no es un lugar: “La revolución metodológica ha dejado el paisaje educativo patas arriba. Era necesario, nos hacía ilusión después de décadas de estancamiento, pero también nos está produciendo inseguridad y desconcierto”, aseguran las autoras.

En los últimos 5 años, según Casanova y Bazarra, la frase que mejor resumía y reflejaba la necesidad de las escuelas era “poner orden en esta selva de innovación y cambio”. “Este libro es el deseo de compartir propuestas y organización, recuperar sentido y sacar partido al enorme potencial que nos abre este salto en el concepto de aprendizaje y escuela”.

Pero advierten: “No nos confundamos. La Escuela de Futuro no se construye cambiando solo las aulas, sino transformando también la vida interna de los centros”.

“Solo los mejores profesores leyeron el desinterés de los alumnos como síntoma y no como rasgo del carácter de toda una generación. Solo los más generosos e inquietos decidieron no esperar. Y llenaron las aulas de proyectos, tecnologías, paisajes de aprendizaje, flipped… Sin hacer ruido. Pero cada uno de aquellos caminos tomó dimensiones de tsunami. El gran desacople había comenzado, convirtiendo la escuela en algo que ya no era solo un lugar”, afirman.

Así será la escuela del futuro

1. Una escuela con un aprendizaje sin costuras, ubicuo y a lo ancho de la vida.Una escuela hecha a medida y bajo demanda, que acompaña con trayectorias personalizadas de aprendizaje.

2. Singular y especializada, con su propia marca educativa.

3. Internacionalizada, extendida al entorno, a la ciudad, al mundo, al contexto laboral.

4. Con espacios y paisajes singulares para aprender: aulas físicas, virtuales, semipresenciales, flexibles y ágiles, con agrupamientos diferentes.

5. Con un programa interrogativo y un pensamiento conector, que combina habilidades y saberes no googleables, no preventivos, significativos, interrelacionados, en procesos. Usando Big Data y las redes de navegación que agrupan todos los saberes para un aprendizaje visible e invisible.

6. De proyectos, métodos, técnicas y herramientas innovadoras, bajo una filosofía educativa metodológica que lo sustente. Con sus haiku y formando redes de aprendizaje colaborativo.

7. En la que el vídeo, la realidad virtual y los juegos digitales serán los nuevos libros. Entornos interactivos en los que Internet será la principal fuente del saber. Con cerebros y mentes extendidos y amplificados gracias a las nuevas tecnologías y con la ayuda –no sustitución- de las grandes empresas informáticas y de comunicación.

8. Donde se evaluará con la ayuda de Learning Analytics, donde desaparecerán los exámenes generales (combatiendo así la amnesia postevaluación) y se pasará de una pedagogía intimidatoria a una estimulante. Con alumnos que se lleven un resumen de sus logros, donde se pondrá en cuestión la titulitis y cuánto de los aprendizajes podrá ser evaluado.

9. Con agentes educadores múltiples y nuevos perfiles y papeles dentro de la organización escolar.