SOCIEDAD

Así es el perfil drogodependiente que solicita ayuda en España

UNAD lo define como un varón de entre 26 y 44 años y consumidor de varios tipos de sustancias.

Un joven liando un porro de cannabis

Un joven liando un porro de cannabis Getty

  1. Sociedad
  2. Drogas
  3. Consumo drogas

Tras atender a más de 20.000 personas que solicitaron ayuda por sus adicciones a las drogas durante el pasado año, la Unión de asociaciones y entidades de atención al drogodependiente ha trazado un perfil de la persona adicta en España. “No es una encuesta más, sino que el trabajo es fruto de la intervención directa”, advierte el presidente de UNAD, Luciano Poyato. Así, el estudio muestra a un varón, de entre 26 y 44 años y consumidor de varios tipos de sustancias.

De todas las personas que acudieron durante 2015 a su red compuesta por 250 entidades repartidas por todo el Estado, el 61% eran hombres. Por cada mujer que acudió la hicieron tres hombres, un dato que preocupa a los responsables del estudio, pese a que no saben dar razones de peso que expliquen este desequilibrio en la balanza.

En cuanto a los tramos de edad, se difumina el perfil en un tramo que abarca 18 años: el 60% de los atendidos tras pedir auxilio por sus adicciones estaban entre los 26 y 44 años. “Los problemas de adicción no comienzan al principio del consumo; si te tomas un par de cervezas o te fumas un porro no acudes a un centro. De ahí que los pacientes arrastren una media de cinco años desde que probaron la sustancia adictiva por primera vez”, explica a EL ESPAÑOL la socióloga Cristina Cuenca.

Además, el perfil del drogodependiente en España también es aquel que no consume una sola sustancia, es decir, es policonsumidor. Entre ellas, el alcohol es la que destaca sobre la cocaína, el cannabis, heroína, sintéticas y otros estimulantes. En este estudio se han incluido también las que califican como “adicciones sin sustancia”, que pese a representar un porcentaje ínfimo (2%), alertan desde UNAD que se ha multiplicado por cuatro desde el pasado año.

¿Y las mujeres?

La socióloga Cuenca considera “llamativo” la diferencia entre hombres y mujeres que acuden a terapia. Las que acudieron por primera vez a este tipo de servicios sociales en 2015 fueron sólo un 24%. El resto, varones. “Socialmente las mujeres lo tienen más difícil, existen ciertos tabúes con respecto a los roles de género que impiden que una mujer de una cierta edad, casada y con hijos acuda en busca de ayuda”, analiza Cuenca.

De ahí, que considere “muy complicado” trazar el perfil de la mujer drogodependiente en nuestro país y simplemente remita a los datos mostrados en el estudio: “Lo único que está claro es que es una mujer que bebe, el alcohol sigue siendo la droga principal al que acuden las mujeres aunque también prevalece el policonsumismo”. De hecho, de las nuevas atenciones, el alcohol supuso un 35%, mientras que la segunda y tercera a -de lejos- fueron la cocaína (23%) y el cannabis (20%).

En cuanto a la edad, como ya publicó este diario, llama la atención que casi la mitad de aquellas mujeres de nueva atención eran menores de 16 años (40%). Para contextualizar más el dato, los hombres que quisieron dejar de ser drogodependientes menores de 16 años fueron el 12% del total. 40% vs. 12%. Y más: aquellas mujeres que superan los 45 años y están en la misma situación que las anteriores fueron un 20%. La mitad de las menores.

¿Por qué? Tampoco los expertos son capaces de dar respuestas claras al asunto de este diferencial. Por un lado, podría tratarse de un mayor consumo por parte de las generaciones más jóvenes y por otro, que las campañas de concienciación y lucha contra la drogodependencia estén dando sus frutos.

Cuenca incide en el tramo más mayor estudiado. Las mayores de 45 años. Según cuenta, hay casos en los que durante un periodo como la menopausia, “el médico prescribe fármacos clásicos para esta etapa que acaban derivando en adicciones”. “Son muchísimas las mujeres que se convierten en adictas a los ansiolíticos y antidepresivos que, mezclados con el alcohol, crean una combinación destructiva”.