Federico Trillo, en su comparecencia desde la embajada española en Londres.

Federico Trillo, en su comparecencia desde la embajada española en Londres. F. Arrizabalaga EFE

Yak-42

Trillo irrita a las víctimas: no pide perdón y desvincula su relevo en Londres del Yak

"No es una dimisión", apuntan los familiares de los fallecidos, que exigen explicaciones a Mariano Rajoy.

Gonzalo Araluce

Federico Trillo convocó por sorpresa a los medios en la embajada española en Londres. El informe del Consejo de Estado, que cuestiona su gestión en la tragedia del Yak-42, había desencadenado una cadena de reacciones que exigían su cese inmediato en el cargo. Las primeras impresiones apuntaban a que el exministro anunciaría esta decisión. O que presentaría su dimisión después de que Defensa asumiese los errores cometidos en el suceso. Pero en ningún momento hizo referencia a estos términos. Tan solo comentó que su relevo se produciría este viernes, una decisión que, a mucho tardar, se produciría en cuestión de semanas.

El anuncio irritó a las familias de los fallecidos en el accidente. "No dimite, se va porque le relevan", detalla Curra Ripollés, portavoz de la Asociación de Víctimas del Yak-42. Y exige explicaciones a las más altas esferas: "La única palabra que vamos a tomar como buena es la del presidente Rajoy, que es quien debe explicar en qué circunstancias se produce la marcha de Trillo de la embajada española en Londres".

La comparecencia de Federico Trillo se resume en el agradecimiento que expresó a su equipo en la legación. En ningún caso hubo referencias al accidente del Yak-42, en mayo de 2003, en el que 62 militares españoles y 13 miembros de la tripulación perdieron la vida al caer su avión en las inmediaciones de Trebisonda, en Turquía. El mayor desagravio, relatan las víctimas, llegó después, cuando los cadáveres fueron identificados de forma incorrecta. Y cuando el Ministerio les negó la entrega de los contratos del vuelo al asegurar que no existían.

Trillo habló de forma intensa durante los últimos días con el Ministerio de Exteriores encabezado por Alfonso Dastis, al que le había pedido que su relevo se produjese con la mayor brevedad posible. "No quiero interferir en la acción del Gobierno", afirmó el exministro. Su marcha de la embajada estaba prevista para fechas inmediatas, lo mismo que otros 71 diplomáticos a los que también les expiraba el cargo.

Vuelve al Consejo de Estado

Federico Trillo tampoco quiso mencionar al Consejo de Estado. El mayor órgano consultivo del Gobierno -que puso en duda su gestión de la tragedia del Yak-42 en un informe reciente- será su próximo destino laboral. Allí tiene ganada una plaza por oposición, a la que regresará 28 años después.

Desde diferentes esferas del Partido Popular se ha insistido en que si Trillo desea regresar a su puesto, no se puede hacer nada por impedirlo. "Qué vamos a hacer, ¿enviarlo a Perejil?", preguntó irónico Fernando Martínez Maíllo ante los medios al hablar del futuro del exministro.

Acorralado por el Gobierno

Las dudas sobre la gestión de Trillo ante la suceso partieron del informe del Consejo de Estado, pero Defensa las asumió como propias días después de la publicación del dictamen. La titular de la cartera, María Dolores de Cospedal, admitió en una reunión a puerta cerrada con las víctimas del Yak que el Ministerio seguiría la línea marcada por el órgano consultivo.

El documento exige a Defensa que entregue, tal y como requieren los familiares de los fallecidos, los contratos del avión y de otros 42 vuelos de condiciones similares. Las víctimas también exigen los papeles de una póliza que, aseguran, se llegó a pagar pero que nunca se materializó.

Federico Trillo perdió uno de sus últimos apoyos cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, respaldó la decisión de María Dolores de Cospedal. También aseguró su disposición "para todo aquello que pueda servir para mejorar" la situación de las víctimas.

Éstas, por su parte, insisten en que el cese o la continuación en determinados cargos es una cuestión secundaria: su exigencia es la del reconocimiento de los errores que se produjeron hace casi 14 años y que hasta ahora no han sido soliviantados.