LA BATALLA POR EL PSOE

Susana Díaz pospondrá hasta la primavera su decisión de liderar o no el PSOE

Su entorno, la gestora y los nuevos pesos pesados del partido impulsan antes un debate político que tiene un precedente cercano en 2013 con la conferencia política de Rubalcaba.

La presidenta de Susana Díaz, en una imagen reciente.

La presidenta de Susana Díaz, en una imagen reciente.

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Coser lleva su tiempo y el nuevo PSOE quiere que el próximo líder sea el lazo final, no el costurero. La gestora que dirige Javier Fernández y los principales dirigentes territoriales del partido, con Susana Díaz a la cabeza, trabajan ya en la preparación de un nuevo Comité Federal en el que se ponga fecha a un proceso de renovación del ideario socialista.

La intención de los principales dirigentes del PSOE, los que forzaron la dimisión de Pedro Sánchez y luego nutrieron de votos el Comité Federal que decidió la abstención en la investidura, no quieren que el nuevo congreso del PSOE se celebre antes de primavera. Antes quieren estudiar la revisión del proyecto político, la relación con los militantes y votantes y hasta la proyección y política comunicativa. Hasta ese momento, y salvo sorpresa, la presidenta de Andalucía no pretende dar el paso.

El precedente más cercano de un ejercicio así es la conferencia política de noviembre de 2013, encargada por Alfredo Pérez Rubalcaba junto a un conjunto de ponencias trabajadas durante meses. En el proceso, coordinado por el hoy eurodiputado Ramón Jáuregui, tenía un gran peso la también eurodiputada Elena Valenciano. Ambos son dos nuevas-viejas caras del PSOE actual. Curiosamente, Pedro Sánchez era otra de ellas. Entonces se encargó de la parte económica. 

No "profundizar en la división"

Según Mario Jiménez, sólo el tiempo puede serenar unas aguas demasiado turbulentas y embarradas por la refriega interna de las últimas semanas. "En una situación de división no es aconsejable afrontar un proceso interno que puede profundizar en la división, eso puede ser la agenda de algunos pero no la de todos", dijo este miércoles el número dos de la gestora, en referencia a los que, como Sánchez, reclaman ya la convocatoria de un congreso y primarias para elegir al nuevo líder. 

"Primero es el qué y luego el quién", pidió este miércoles el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. El PSOE tiene que debatir "sobre qué es la socialdemocracia hoy y qué puede aportar para mejorar la vida de los ciudadanos". 

"El PSOE debe reflexionar sobre lo que ha sucedido este año, estos dos últimos años. Hay algunas preguntas que no nos hemos hecho en este tiempo. Por ejemplo: ¿por qué hemos obtenido el peor resultado en nuestra historia? Parece que esa es una respuesta a la que el PSOE debería responder. Por respeto a sus electores y por respeto a sus militantes. Tampoco estaría mal que entrásemos en una reflexión más europea. ¿Qué está pasando con la socialdemocracia europea, cuyo espacio de intervención se está estrechando de manera dramática en los últimos dos años?", se preguntó en una entrevista en La Sexta Elena Valenciano.

"El estado en el que ha dejado a Pedro es tan malo que nos va a hacer falta tiempo para recuperarnos. No haremos el congreso cuando le convenga a Pedro sino cuando convenga al PSOE", explica un diputado cercano a la gestora. "Tendremos que ir a buscar ideas allá donde las haya. A Suecia, a Canadá o donde funcione la socialdemocracia que aquí tenemos en la UVI", explica. 

Tiempo para que Sánchez pierda fuelle

Al tiempo, no pocos dirigentes confían en que Sánchez irá perdiendo peso al no disponer de altavoces muy claros. No está en el Congreso tras renunciar a su acta de diputado y sus ataques al grupo Prisa podrían haberle cerrado las puertas del grupo de comunicación que en el pasado ha sido la referencia de la mayoría de los socialistas. Además, federaciones que ahora le expresan simpatía podrían reposicionarse. "Cuanto más tiempo pase, menos se acordarán de él", explica un diputado. Los próximos a Sánchez creen precisamente lo contrario: su anunciada gira por España hará que no pierda pie y las bases castigarán una dilación del congreso injustificada, argumentan. 

Hasta que llegue el momento, Díaz no tiene ninguna intención de aclarar si dará finalmente el paso de liderar el partido. En su entorno explican, como siempre, que "no está en eso". Pero también, como siempre, que estará donde se la necesite y a disposición del partido. En otras palabras: ante un Sánchez que ya ha avanzado su batalla, Díaz espera que se vayan apagando sus apoyos y se reserva su propio anuncio sin cerrarse ninguna puerta. Quien se lanza antes de tiempo corre el riesgo de quemarse, razonan. 

La propia Díaz se encargó de dejarlo caer este miércoles. "No es el momento de proyectos personalistas. Es el momento del PSOE", dijo.  Lo que debe hacer ahora el partido es centrarse en “reconstruir” un proyecto político “reconocible” y “ganador”. 

"El error" de aceptar seis meses

Este domingo, en su entrevista en La Sexta, Sánchez cometió "el error de no pedir un congreso ya", explica un dirigente del partido. "Si él dice que hay que hacerlo en seis meses es que no tiene tanta prisa, por lo que si conviene podríamos hacerlo dentro de ocho sin mayor problema", explica esta fuente. 

"Él mismo habló de que el congreso debía ser en un plazo de cinco o seis meses", dijo Valenciano en La Sexta, por lo que no hay "demasiada prisa". 

Y si el PSOE no la tiene, sumido en un debate de ideas cuyos principales temas aún están por definir, Díaz tampoco lo tendrá.