GUERRA CIVIL EN EL PSOE

Sánchez, dispuesto a negociar el congreso si sigue al frente del PSOE

Varias voces en lo que queda de la Ejecutiva piden diálogo para apaciguar a un partido al borde del cisma.

Decenas de periodistas, amontonados en la puerta de la sede del PSOE, cerrada a la prensa.

Decenas de periodistas, amontonados en la puerta de la sede del PSOE, cerrada a la prensa.

  1. Pedro Sánchez
  2. PSOE
  3. Susana Díaz

El PSOE vive en dos mundos paralelos. En el del equipo de Pedro Sánchez, la Ejecutiva se reúne con normalidad y aplica con escrúpulo los estatutos del partido para convocar a los militantes a reelegir el 23 de octubre al líder socialista o a encumbrar a otro candidato.

En el mundo de los críticos, la reunión de la Ejecutiva de este jueves no se celebró porque la Ejecutiva no existe desde que que 20 de sus 38 puestos quedaron vacantes tras un bloque de dimisiones. Por lo tanto, los militantes que se reunieron en Ferraz no hicieron sino perder el tiempo afinando fechas de un congreso que se celebrará, pero no cuando ellos quieren sino una vez España tenga Gobierno.

El choque de trenes parece inevitable en la reunión del Comité Federal de este sábado, que es la que está llamada a tomar una decisión que acabe con una semana de lucha por el control del partido. El máximo órgano entre congresos se reúne con dos órdenes del día. Los críticos reconocen el aprobado el lunes por la Ejecutiva, cuando no se habían producido las dimisiones, que incluye un punto de "Varios" donde podrían organizar un motín contra Sánchez. 

El primer conflicto, saber de qué se habla

La Ejecutiva diezmada de Sánchez, no reconocida por sus detractores, sólo reconoce el remitido este jueves en su reunión para abordar la crisis (ambas convocatorias están disponibles al final de este texto). Ahí ya no hay punto "Varios", probablemente para evitar dar una oportunidad a los críticos, ya que las normas del PSOE impiden debatir en un Comité Federal extraordinario ningún punto que no figure en el orden del día.

Quien controla el orden del día controla el futuro del PSOE, creen en Ferraz. El Comité Federal, como máximo órgano del partido entre congresos, puede hacer casi lo que le plazca, según los críticos, especialmente en una situación inédita.

Esta enésima discrepancia normativa será la primera que tendrán que abordar los dos centenares largos de dirigentes socialistas en su reunión del sábado. ¿Tienen los miembros de la diezmada Ejecutiva (todos cercanos a Sánchez) voz y voto en la reunión? ¿Se puede debatir la marcha del secretario general o incluso convocar una gestora?

Sánchez ofrece diálogo a los críticos

Forcejeos normativos aparte, el Comité Federal está llamado a dar una solución política a la crisis del PSOE de la que podría depender el desbloqueo institucional de España. La reunión de lo que queda de la Ejecutiva este jueves aportó varias claves en ese sentido. 

La resolución aprobada por el equipo de Sánchez incluye la negativa de la Ejecutiva a renunciar a sus funciones para dar paso a una gestora. La ley del partido "no prevé en ningún caso la disolución" y una gestora, según el texto aprobado por los 16 dirigentes presentes. 

Sánchez no está dispuesto a irse. Pero sí a negociar la fecha del congreso mientras su Ejecutiva siga a las riendas del partido. La resolución de la Ejecutiva (no reconocida por los críticos), incluye hasta en dos ocasiones la invitación a negociar. "El calendario planteado" es "una propuesta abierta al consenso", dice la resolución. 

A la Ejecutiva acudieron 16 miembros. Dos de ellos, Carmen Montón (Comunidad Valenciana) y Eva Díaz Tezanos (Cantabria), se ausentaron aduciendo compromisos de sus los Ejecutivos autonómicos de los que forman parte. Fuentes de la Ejecutiva aseguran que hubo consenso en cuanto a la resolución que propone los plazos del congreso, incluyendo las primarias para elegir líder el 23 de octubre, una semana antes de que se disuelvan las Cortes y se convoquen otras elecciones. 

Sin embargo, sí hubo distintas sensibilidades, algo que se avanzaba a la puerta, cuando Óscar López, portavoz en el Senado, entró con un "Vamos a pensar; tenemos que pensar" como saludo a la prensa. La figura de Patxi López, expresidente del Congreso, también está en el centro de todas las miradas por su posible papel como mediador entre críticos y sanchistas. "El comunicado dice que se va a intentar dialogar. Y eso es lo que haremos", expresa un miembro de la Ejecutiva, con intención conciliadora. "Si nos podemos poner de acuerdo en unas bases mínimas para el proceso, lo haremos", explica.

El congreso y sus fechas son negociables, pero el liderazgo de Sánchez, no. La vehemencia con la Sánchez puso fecha al congreso como un servicio a España podría ser cuestionada por esta invitación al diálogo, ya que podría parecer que al líder del PSOE le importa más su cargo que llamar a los militantes a votar antes de que se acabe el plazo para formar gobierno. Según los estatutos del PSOE, los plazos a duras penas podrían acortarse más, por lo que la Ejecutiva debe estar pensando en relajarlos, algo que podría ser del agrado de los críticos. 

Dos órdenes del día

A continuación, el orden del día aprobado el lunes tras la reunión de la Comisión Permanente de la Ejecutiva, antes de las 17 dimisiones y que contiene un punto "Varios", que podría ser utilizado por los críticos para forzar debates sobre puntos que no figuran en la convocatoria:

A continuación, el orden del día aprobado por la Ejecutiva de este jueves. Los críticos no reconocen ni la Ejecutiva ni la convocatoria, que no incluye el punto Varios y va firmada por César Luena como "Secretario de Organización y Acción Electoral en funciones".